Parálisis automotriz por bloqueos agrícolas en Guanajuato
Los bloqueos carreteros han detenido la operación de al menos 60 empresas automotrices y metalmecánicas que han afectado directamente cerca de 30 mil trabajadores en Guanajuato.
“Estamos pudiendo negociar que sus salarios estén a salvo; en la mayoría de los casos se están cubriendo al 100%, en otros al 80%, con el pago completo de prestaciones”, explicó Alejandro Rangel Segovia, secretario general del Sindicato Regional de
Trabajadores de la Industria Manufacturera de Productos Metálicos y Conexos (SITIMM).
De acuerdo con el dirigente sindical, plantas como Toyota, Mabe, Tenso, Honda, General Motors y American Axle han detenido su producción, junto con empresas establecidas en Puerto Interior, FIPASI, Las Colinas y Castro del Río, parques industriales clave del corredor automotriz del Bajío.
“Calculamos que el paro afecta entre 60 y 70 empresas afiliadas al SITIMM, lo que representa unos 30 mil trabajadores. Pero el número real es mayor, porque hay otras organizaciones sindicales con presencia en esos parques industriales”, señaló.
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Rangel destacó que la parálisis no sólo se debe a que las carreteras estén bloqueadas, sino a que los transportes de personal no pueden cruzar las rutas tomadas por agricultores. “No hay manera de que los trabajadores lleguen a las plantas. Las rutas están cerradas por completo”, añadió.
El líder sindical expresó empatía con las demandas del sector agrícola, que exige precios justos para sus cosechas y lamentó que un reciente decreto federal retirara los subsidios a combustibles para maquinaria del campo. “Nos parece justa su causa; están desesperados porque lo que les pagan por el maíz blanco los lleva a la miseria”.
Sin embargo, advirtió que el impacto económico podría ser severo si el conflicto se prolonga, afectando no sólo la producción, sino también la atracción de nuevas inversiones en el estado. “Esto va a tener consecuencias graves en la toma de decisiones de los corporativos. Si no hay una atención inmediata a movimientos sociales como estos, los inversionistas lo van a pensar dos veces antes de venir al Bajío”, afirmó.
Finalmente, Rangel llamó a los gobiernos federal y estatal a intervenir de manera coordinada para resolver el conflicto. “Aquí están involucrados los tres niveles de gobierno y tres estados: Guanajuato, Michoacán y Jalisco. Es urgente que haya diálogo y solución, porque el daño económico ya es considerable.”