Un recetario bilingüe: de León para Japón
La invitación que dio origen a un libro
María Antonieta Buendía Camacho es maestra de profesión. Hace más de tres años fue invitada a un grupo de enseñanza de español para personas de nacionalidad japonesa en León. Su tarea: acercar la cocina mexicana a la comunidad, reuniéndose un viernes de cada mes para compartir recetas.
La convivencia fue creciendo y pronto surgió la necesidad de dejar por escrito todo lo que aprendían juntas. Así nació “La Cocina de Antonieta”, un recetario que ella misma publicó con sus propios recursos, con una característica especial: está escrito tanto en español como en japonés.
“Aquí hay 61 platillos.”
— señala María Antonieta Buendía Camacho, autora del libro.
Fueron las mismas estudiantes —en su mayoría mujeres japonesas— quienes apoyaron para traducir cada receta a su idioma. El resultado: un trabajo conjunto que reúne los sabores que más conquistaron su paladar.
“El pozole… de 10 personas japonesas, a nueve les gusta, a una no. Es lo que siempre quieren en esta temporada comer pozole. Otro platillo que les encanta es la sopa azteca. El guacamole es de los platillos número uno. Y un platillo de esta temporada también el chile en nogada.”
— comparte María Antonieta Buendía Camacho.
Dos formas de ver la misma mesa
El intercambio también mostró diferencias curiosas entre ambas culturas:
“Ellos los frijoles los preparan con ingredientes dulces, y nosotros los frijoles son salados. Otro ingrediente que también le sorprendió es que a toda el agua de sabor le ponemos azúcar.”
— explica María Antonieta Buendía Camacho.
El libro se diseñó pensando en el uso diario: papel resistente a manchas y encuadernación en espiral. Chisa Ito, una de las alumnas que colaboró en la traducción, encontró en la gastronomía mexicana su platillo favorito:
“El pozole también es mi platillo favorito de México.”
— dice Chisa Ito, colaboradora del libro.
Lo que no tiene nombre: el reto de traducir sabores
Al pasar las recetas al japonés, surgió una dificultad inesperada: muchos ingredientes esenciales de la cocina mexicana no existen en Japón. La solución fue crear un glosario con fotos y explicaciones para que nada se perdiera.
“Es que algunos ingredientes no existen nada en Japón. Entonces escribía achiote… y hay un glosario al final con fotos y explicación. Muchos ingredientes como achiote, epazote, tuna, nopal.”
— comenta Chisa Ito.

Chisa Ito, japonesa residente en León, ayudó junto con sus compañeras de clase a traducir el libro.
Foto: Jorge Rodríguez
Un libro que busca cruzar más fronteras
La obra se presentó oficialmente ante la comunidad japonesa de León, con la presencia del director de TV4, Rafael Gutiérrez Mercadillo. María Antonieta tiene ahora el propósito de acercar el recetario a la Embajada de Japón y a editoriales, para que este trabajo hecho en conjunto llegue a más personas.