Más enchufes, más autos eléctricos… pero ¿México ya está listo para la nueva movilidad?
El crecimiento acelerado de la red de recarga abre la puerta a una adopción masiva, pero también pone sobre la mesa si la infraestructura será suficiente para sostener la transición energética que ya está en marcha.
El avance de la movilidad eléctrica en México ya no es una promesa lejana: es una realidad que crece a doble dígito y que empieza a transformar calles, carreteras y hábitos de consumo. Sin embargo, el ritmo acelerado de adopción también plantea una pregunta clave: ¿la infraestructura podrá seguirle el paso?
De acuerdo con la Electro Movilidad Asociación (EMA), la red de recarga pública en el país registró un crecimiento anual de 24.6%, al pasar de 3 mil 514 a 4 mil 378 puntos de conexión. Este incremento refleja una expansión significativa en la
disponibilidad de energía para vehículos eléctricos en espacios accesibles para los usuarios.
El crecimiento no se limita al ámbito público. La red privada alcanzó 55 mil 224 posiciones de recarga, lo que representa un aumento anual de 25.7%, impulsado principalmente por hogares, empresas y flotillas que apuestan por la electrificación.
Uno de los avances más relevantes se encuentra en la infraestructura de carga rápida, considerada clave para reducir los tiempos de espera y hacer más viable el uso cotidiano de estos vehículos. Según la EMA, estas estaciones no solo crecieron cerca de 14% en número de ubicaciones, sino que también registraron un aumento de alrededor de 25% en conectores, lo que mejora la capacidad de atención simultánea.
Este crecimiento en infraestructura acompaña el alza en la demanda. Tan solo en el primer trimestre del año, las ventas de vehículos eléctricos (VE), híbridos conectables (PHEV) y de rango extendido (REEV) sumaron 25 mil 003 unidades. Al cierre de 2025, el total acumulado alcanzó las 210 mil 498 unidades comercializadas en el país.
Pese al panorama positivo, el sector no está exento de desafíos. Factores como la volatilidad económica y los conflictos geopolíticos podrían impactar el ritmo de crecimiento. Aun así, la tendencia parece firme.
“Existen retos, volatilidad e incertidumbre provocada por conflictos geopolíticos y comerciales, pero hay una realidad incontrovertible: cada vez más mexicanos se suman a la adopción de vehículos de nuevas tecnologías”, afirmó Eugenio Grandio, presidente de la EMA.
Además, el ecosistema de electromovilidad comienza a fortalecerse con esquemas de financiamiento. En el primer trimestre del año se otorgaron 2 mil 218 créditos para la adquisición de vehículos eléctricos e híbridos conectables destinados, en muchos casos, al transporte mediante aplicaciones móviles.
De esta manera, mientras los números crecen y los autos eléctricos se multiplican en el país, el verdadero reto será sostener esta transición con una infraestructura suficiente, accesible y eficiente.