Miguel Alemán: un año sin ambulantes

A un año del retiro de ambulantes en Miguel Alemán de León, la zona luce más ordenada, con mejor movilidad peatonal y vehicular, aunque algunos extrañan la variedad de productos
Foto: Mario González

El 14 de abril de 2025 la administración municipal de León realizó un operativo a las cinco de la mañana para retirar a más de 200 comerciantes ambulantes que trabajaban sin permiso en la avenida Miguel Alemán y la calle Belisario Domínguez.

Por años, los puestos invadieron banquetas, paradas de autobús y el arroyo vial, generando caos vehicular y poniendo en riesgo a los peatones. A un año de distancia, el panorama es distinto: las calles lucen despejadas y el tránsito fluye con mayor agilidad.

Espacio para caminar y comprar

María del Carmen Zúñiga, transeúnte, recuerda cómo era la zona antes del reordenamiento: “Antes estaba muy apretado y no se podía caminar. Y ahorita ya”.

Para los comerciantes establecidos, el cambio ha sido significativo.

Paulina Muñoz, quien trabaja en Tortillas Yaneth, negocio con 20 años de historia en Belisario Domínguez, explica: “Los ambulantes no dejaban ni que los clientes hicieran fila. Ahora sí ya se puede, incluso doble fila, y los carros pasan bien. Antes todo estaba lleno de puestos”.

Paulina Muñoz, trabajadora en Tortillas Yaneth. Foto: Mario Gonzalez

Lo que se extraña

Algunos ciudadanos reconocen que también había ventajas en la presencia de los ambulantes. María del Carmen admite que la variedad de productos era atractiva: “Sí se extrañan, porque vendían controles, memorias USB, bocinas… pero también invadían mucho espacio”.

El comercio que resistió

En la esquina de Belisario Domínguez con Miguel Alemán aún subsiste un puesto callejero. Su propietario, que pidió anonimato, relata que la dinámica cambió tras el operativo: “Pues sí se tranquilizó un poco, porque entre todos los comerciantes nos comprábamos. Todo eso nos afectó también, porque ya no se hace la misma venta”.

El pequeño establecimiento ofrece atole, café y pan dulce desde hace dos décadas, convirtiéndose en un punto de referencia para quienes transitan la zona en las primeras horas del día. La permanencia de este negocio se debe a que, a diferencia de muchos otros, tramitó un permiso desde su instalación y cumple con el pago de impuestos.

“Mi papá fue el que sacó el permiso. Está a nombre de él y hasta ahorita no lo hemos dejado de utilizar ni de pagar”, comenta.

Un nuevo rostro para la avenida  

Hoy, la Miguel Alemán ofrece un entorno más ordenado: los peatones caminan con libertad, los usuarios esperan el transporte sin aglomeraciones y los negocios establecidos atienden a sus clientes en mejores condiciones.

A un año del reordenamiento urbano, la avenida muestra cómo la regulación puede transformar el espacio público y la dinámica comercial de la ciudad.

Foto: Mario González

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