Nunca es tarde para cumplir el sueño de ser chef, dos mujeres estudian Gastronomía en la UTL
En la cocina, como en la vida, nunca es tarde para comenzar una nueva receta. Mónica Ivonne Martínez González y Luz Cecilia López Jiménez encontraron en la Universidad Tecnológica de León (UTL) la oportunidad de cumplir un sueño que durante años permaneció pendiente: estudiar Gastronomía y convertir su pasión por los alimentos en una preparación profesional.
En el marco del Día Internacional del Chef, que se conmemora este 20 de octubre, las dos estudiantes del cuarto cuatrimestre del grupo Senior compartieron cómo decidieron regresar a las aulas para adquirir nuevos conocimientos, superar sus propios límites y abrirse camino en una profesión que, aseguran, requiere mucho más que saber cocinar.
Para Mónica Ivonne, estudiar Gastronomía significa cumplir un anhelo que nació desde su infancia, pero que no había podido concretar.
“Siempre había tenido un amor por la gastronomía, más sin embargo nunca tuve la oportunidad de estudiarla. Ahora que la UTL abrió esta oportunidad Senior, pues fue un momento exacto […] cumplir un sueño que yo tenía desde niña”.
En el caso de Luz Cecilia, su acercamiento a la cocina comenzó desde joven, cuando emprendió distintos negocios de comida sin contar con una formación académica especializada. La oportunidad de estudiar llegó cuando vio la convocatoria de la universidad en Facebook, por recomendación de una familiar.
“Yo desde muy chica he emprendido negocios de comida, de alguna y de otra cosa, pero nunca había estudiado nada, entonces para mí esta fue una gran oportunidad que la UTL me está brindando”.

Foto: Antonia Partida
Retomar los estudios también significa vencer obstáculos
Volver a estudiar después de años fuera de las aulas no ha sido sencillo. Entre las clases, las tareas, el trabajo y las responsabilidades familiares, ambas han tenido que aprender a organizar sus tiempos para avanzar en su formación.
Mónica Ivonne, quien también es abuela y tiene un negocio, reconoció que el primer cuatrimestre representó un desafío, especialmente al retomar hábitos de estudio. Sin embargo, el respaldo de sus profesores y compañeras le permitió adaptarse nuevamente a la vida académica.
“Hay que administrar nuestros tiempos, saber dividir entre escuela, hogar y trabajo, entonces si eso lo balanceamos, pues no quedamos mal en ninguna de las tres”.
Luz Cecilia, por su parte, encontró uno de sus mayores retos en la tecnología y en la necesidad de aprender nuevas técnicas culinarias, aun cuando ya tenía experiencia preparando alimentos.
“Al principio dije, no, es que ya no sigo, pero luego, pues ya conforme fuimos avanzando, ya fui agarrando el modo de las cosas, los maestros con el apoyo, entonces como que ese pasito del primer cuatrimestre sí fue difícil”.
Ahora, ambas disfrutan de las prácticas de cocina y de materias que amplían su conocimiento, como mercadotecnia, vitivinicultura, bar y maridaje, disciplinas que les permiten comprender la gastronomía desde una perspectiva más amplia.

Foto: Antonia Partida
La cocina va más allá de preparar un platillo
Para estas estudiantes, formarse como chefs también implica entender la responsabilidad que existe detrás de cada alimento que llega a la mesa.
Mónica Ivonne considera que la profesión requiere creatividad, técnica, higiene y compromiso con los comensales, pues la preparación de los alimentos también involucra cuidar la salud de quienes los consumen.
“Para mí no tiene fin, es tu creatividad aunada a técnica”, expresó al hablar de una disciplina en la que siempre hay algo nuevo por aprender, desde los maridajes hasta las tendencias de cocina molecular.
Luz Cecilia coincide en que el trabajo de un chef no se limita a cocinar, sino que también requiere capacidad para organizar y administrar una cocina.
“Yo creo que el chef es más como el administrador o el orquestador de la cocina, el que tiene que llevar la cocina adelante”, concluyó.
En este Día Internacional del Chef, sus historias recuerdan que los sueños no tienen fecha de caducidad y que regresar a estudiar es una oportunidad para descubrir nuevas capacidades, adquirir conocimientos y demostrar que nunca es tarde para comenzar una nueva receta.

Foto: Antonia Partida