¿Y si pudieras darle una mordida al trompo al pastor? Así nació el antojo más viral de León
¿Alguna vez imaginaste darle una mordida completa a un trompo al pastor? Esa pregunta fue la que inspiró a Ana Lucía y a su madre Ana Lorena a crear “Trompitos al Pastor”, un concepto que adapta el tradicional trompo en una versión miniatura y que se ha convertido en uno de los antojos que más llaman la atención de los visitantes de la Feria de Verano de León.

Ana Lucía // FOTOS: Jacqui González
“Nace del chiste de darle una mordida a un trompito. Justo quisimos replicar esta cuestión de un trompo en chiquito”, explicó Ana Lucía, quien junto con su madre desarrolló el concepto tras un mes de pruebas para adaptar una parrilla especial y conservar el sabor tradicional del pastor.
Un mes de pruebas y mucho miedo
Antes de llegar a la feria, madre e hija pasaron semanas haciendo pruebas para adaptar sus parrillas y lograr que los trompitos conservaran el sabor del pastor tradicional, pero con una cocción distinta.
“Estuvimos haciendo pruebas casi durante un mes para adaptar nuestras parrillas y que los trompitos quedaran ricos”.

FOTOS: Jacqui González
La joven reconoció que el mayor reto no fue la receta, sino el miedo a que el público no aceptara un menú tan corto.
“Teníamos mucho miedo de que no funcionara, de que a la gente no le gustara. Empezamos hasta a sabotearnos nosotras mismas”.
De la parrilla a las redes y a las filas
El proceso de cocción se ha convertido en parte del atractivo visual del stand. Los trompitos se cocinan primero a fuego lento y luego se sellan en una segunda parrilla durante cinco a siete minutos. Después se sirven con piña, salsa, limón, cilantro y otros complementos.
Además del trompito tradicional, ofrecen versiones “cobijadas” con costra de queso y tortilla de harina, piñas rellenas al pastor y papas al pastor.

FOTOS: Jacqui González
La respuesta del público superó sus expectativas
“Mi mamá y yo estamos muy contentas y muy felices de la aceptación que tuvieron los trompitos. León nunca falla”.
Un negocio familiar que busca crecer
Aunque el proyecto de feria es reciente, Casa Parrillera tiene alrededor de dos años operando en la calle La Paz número 217, en la zona centro de León.
Ana Lucía estudia gastronomía y trabaja junto a su madre para desarrollar nuevos productos y conceptos. “Ella me apoya con las cuestiones técnicas y yo con la comida”.

FOTOS: Jacqui González
¿Cuánto cuestan?
Los trompitos se venden en 115 pesos la pieza o 199 pesos el combo de dos. Las versiones cobijadas cuestan 130 pesos y las piñas rellenas 139 pesos.