‘Toda mi vida la he vivido en la curtiduría‘: Irineo Guerrero Salazar

Desde su niñez aprendió al oficio de la curtiduría, hoy, su motor es su familia y el gusto por mantener vigente los conocimientos que heredó de su papá y abuelo
Foto: TV4.

Desde pequeño su padre y abuelo le enseñaron el oficio de la curtiduría, 45 años después el señor Irineo Guerrero Salazar se convirtió en el hombre más apasionado y dedicado en su labor.

“Toda mi familia han trabajado de curtidores, empecé desde muy chico, empecé desde los 10 años (…) Empezaba a ayudarles a acomodar hojas, orillar y más tarde comencé a acabar y de planchador, o sea en general sé poquito de todo lo que es el proceso”, explicó.

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Su principal motor, la familia, y el gusto por mantener vigente los conocimientos que heredó, Irineo marcó la diferencia y en poco tiempo se convirtió en un empleado de confianza y admiración para sus propios jefes. Su experiencia lo llevó a que a sus casi 60 años cure hasta 200 pieles de vaca en una semana.

“Me ha dado muchas satisfacciones porque toda mi vida la he vivido en la curtiduría y es mi vida, yo pienso que en esto me voy a retirar”, comentó.

Tras convertirse en un “Maestros del oficio”, es decir, un artesano especializado en curtiduría como se les nombraba en el siglo XIX, Guerrero Salazar logró mantener a su familia en un nivel económico estable de lo cual dijo se siente satisfecho y aunque el dinero no es todo, gracias a la curtiduría nunca les faltó comida.

De acuerdo con el Archivo Histórico de León, durante el siglo XIX la industria textil y del cuero experimentaron una transformación que determinó el desarrollo económico de León. Ante esta coyuntura el gremio del curtidor encontró en León terreno propicio para desarrollarse y tuvo lugar en el Barrio Arriba.

“Muy bonito el oficio de la curtiduría, tengo 42 años y pienso que todavía no le llego ni a la mitad de lo que es este ramo”, comentó gustoso.

Foto: TV4.

Proceso de curtido de pieles

De acuerdo con el experto el proceso curtidor son seis pasos esenciales hasta que queda lista para vestir a un producto terminado.

Primero la piel pasa por un proceso de “remojo” entre agua y detergentes, enseguida entra al “pelambre” dónde el pelo del animal es extraído con la ayuda de cal y sulfuro de sodio por dos días en movimiento dentro de un bombo. Luego del tiempo establecido se va al “calero” etapa en que se impregna la piel con producto alcalino y agua para crear una capa homogénea sobre la misma donde se descarga de la grasa natural que posee la piel animal. Ya limpia pasa por el “rendido”, en esta etapa se logra la elasticidad de la piel gracias a la degradación de las fibras y la apertura fibrilar para así, finalmente llegar al curtido donde se pueden agregar sales de cromo o curtientes vegetales y dar el color deseado.

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