TEATRO SIN EDAD: EL TALLER QUE REINVENTA LA PLENITUD EN LEÓN
Si Shakespeare impartiera este taller, quizás su frase icónica sería: “Envejecer o no envejecer”, esa es la cuestión.
Esa idea resuena en el Foro Cultural Corazón de León, donde cada miércoles y viernes de 4 a 6 de la tarde, un grupo de adultos mayores transforma su visión de la edad a través de las artes escénicas.
Desde hace tres años, Theatron Ensamble, compañía de teatro independiente fundada en 2007, ha dado la tercera llamada a personas de más de 50 años con su Taller de Teatro para Adultos en Plenitud, una iniciativa única en la ciudad que busca formar actores desde la misma sociedad y ofrecer un espacio a un sector que rara vez se incluye en los programas culturales.
Más que un taller, una nueva escena en la vida
El proyecto, dirigido por Hugo Almanza, es más que una actividad recreativa. Además de brindar terapia ocupacional, física y emocional, también busca preparar actrices y actores profesionales.
“Porque la idea no es solo que este taller ofrezca terapia ocupacional, física, emocional y respiratoria… y, por qué no, hasta psicológica. También buscamos formar actrices y actores profesionales,” explica Almanza.
Para los alumnos, romper los paradigmas de la edad es el primer acto de su nueva historia.
“Ya están en una etapa en la que, socialmente, los condenamos al ostracismo, al encierro, a la poca movilidad… pero no es verdad. Después de los 60 años, hay una nueva etapa en la que pueden desarrollarse.”
Los estudiantes coinciden: el teatro los devuelve a la adolescencia, despertando capacidades y emociones que creían olvidadas.
“Nosotros no nos imaginábamos el teatro así. Pensábamos que llegábamos y nos agarraban y ¡vámonos! No, no, nooo,” cuenta Raúl Merino, de 76 años.
“Preparamos toda clase de mímicas: alegría, coraje, sentimiento, de todo. Así que estamos muy contentos.”
El descubrimiento escénico va más allá del escenario. Para Evelia Hernández, el aprendizaje ha sido integral:
“Desde la respiración, el movimiento en el escenario, las luces, el habla… todo es un gran trabajo.”
Pero quizás el mayor impacto del taller está en la conexión personal que genera.
“Lo que más puedo agradecer es haber despertado mis capacidades creativas y de escritura,” agrega Hernández.

Quitarse la careta para ser uno mismo
El teatro no solo es expresión artística; también es una herramienta de transformación personal.
“Algo que se me quedó mucho en la mente fue lo que comentó Hugo: ‘Todos llevamos una careta, y hay que “quitárnosla” para ser felices, para ser nosotros mismos.'”
Para quienes buscan redescubrirse más allá de los límites, que impone la edad, este taller demuestra que hay juventud después de la jubilación.
Si quieres formar parte de esta experiencia única, Theatron Ensamble ofrece más información en sus redes sociales.