Con sabor a memoria y tradición, Marta María preserva el legado de “Doña Grecy´s”
Entre aromas de chile, queso y tortillas recién preparadas, Marta María Ramírez Sánchez llegó al Festival de la Enchilada para representar con orgullo a la comunidad de Santa Rosa y mantener viva la receta que heredó de su madre, conocida cariñosamente como “Doña Grecy´s”.

La cocinera tradicional relató que desde niña creció entre cazos, papas y enchiladas, aprendiendo el oficio familiar mientras observaba a su madre preparar el platillo durante Semana Santa.
“Desde los ocho o nueve años toda nuestra vida vendimos enchiladas con mi mamá”, recordó.
Una receta diferente a las enchiladas mineras
Marta María explicó que las enchiladas que prepara su familia tienen características distintas a las tradicionales enchiladas mineras de Guanajuato.
Mientras las mineras suelen llevar queso dentro de la tortilla, las de “Doña Grecy´s” se distinguen por incluir papa con zanahoria en el relleno y una preparación artesanal acompañada de lechuga, cebolla, crema, queso y chile en vinagre.
“Es un sabor único, tradicional, hecho con mucho amor”, afirmó.

Además, actualmente agregan cecina artesanal elaborada por carniceros de Santa Rosa, como una manera de rescatar también otra tradición gastronómica de la comunidad.
El accidente que la convirtió en cocinera
Aunque aprendió desde pequeña, Marta María comenzó a preparar enchiladas a los 17 años, luego de que su madre sufriera una fractura en el pie durante Semana Santa.
“Ya teníamos todo comprado y no podíamos dejar las cosas, entonces nos tocó a mi hermana, a una cuñada y a mí aventarnos”.
Desde entonces, la receta familiar se convirtió en un legado que hoy continúa vigente en festivales y eventos gastronómicos. “En cada enchilada hay un pedacito de Doña Grecy´s”
Para Marta María, cocinar no sólo representa trabajo, sino también memoria y emoción, pues cada preparación le recuerda a su madre.
“Siempre que se nos cae una enchilada decimos: ‘Ay, Doña Grecy´s, ya estás aquí metiendo tu cuchara’”, comentó entre risas.
Incluso aseguró que muchas personas siguen recordando el sabor original de su madre.
“Mucha gente nos dice: ‘No están igual que las de Doña Grace’, pero tratamos de hacerlo y aquí estamos”, expresó.

De admirar cocineras tradicionales a convertirse en una
Marta María confesó que su madre admiraba a las cocineras tradicionales reconocidas de Dolores Hidalgo y soñaba con algún día formar parte de esos espacios gastronómicos.
“Ella decía: ‘¿Cuándo me tocará estar ahí?’. Y mira, hoy orgullosamente estoy aquí”, concluyó emocionada.
Con cada enchilada servida, Marta María no sólo comparte un platillo típico, sino también una historia familiar que se niega a desaparecer.