Sofía venció el cáncer y ahora sueña con ser veterinaria

Detectada con tumor cerebral a los 2 años, Sofía superó nueve quimios y hoy, con 11, celebra la vida y sueña en grande
Foto: Especial.

Con apenas dos años de edad, Sofía Guadalupe Chávez Becerra comenzó una de las batallas más difíciles de su vida: un tumor germinal en el cerebro central le fue detectado tras intensos dolores de cabeza, caídas constantes y problemas en su vista.

Actualmente, a sus 11 años, no solo ha vencido el cáncer, sino que sueña en grande: quiere ser veterinaria, dibuja en sus ratos libres y sirve como monaguilla en su parroquia.

“Mi niña tenía aproximadamente dos años cumplidos. Empezó con mucho dolor de cabeza, no aguantaba el dolor, después se caía mucho y se le juntaron sus ojitos. La llevamos a checar y a partir de ahí se le detecta un tumor germinal en el cerebro central”, relató María Irma Becerra, su madre, quien lo recordó con un rostro que mezcla cansancio y felicidad aquellos días en el hospital.

Sofía enfrentó nueve ciclos de quimioterapia y, al cumplir tres años, recibió 30 sesiones de radiación en el CRIT Teletón de Querétaro, debido a que en el Hospital de Alta Especialidad no se contaba con el equipo necesario.

El tratamiento concluyó el 15 de marzo y, tras meses de vigilancia médica, el 8 de octubre de 2024 llegó el momento más esperado: tocó la campana que simboliza la victoria contra el cáncer.

“Ya nos empieza a checar el doctor y nos dice que venció el cáncer. Mi niña ya tocó su campana, ya venció el cáncer, libró todo. Ahora sí que dijimos adiós a la enfermedad”, expresó emocionada su madre, agradeciendo especialmente al doctor Santiago, del Hospital de Alta Especialidad.

El proceso no fue sencillo. María Irma tuvo que dividir su corazón entre Sofía y sus otros cuatro hijos.

“Para mí fue muy difícil el dividirme. Es estar prácticamente en el hospital con ella y dejar a mis otros hijos. Aunque tenía el apoyo de mi esposo, no es lo mismo. Se siente un dolor muy fuerte”, compartió.

Las videollamadas se convirtieron en el puente para mantenerse unidos, mientras el hijo mayor asumía responsabilidades a temprana edad. Sin embargo, dentro del hospital también hubo momentos de luz.

La familia conoció a la asociación Doctor Sonrisas, quienes llevaron a Sofía a conocer la playa, experiencia que marcó su vida.

“Se enamora de ellos. Estaba conectada recibiendo la quimioterapia y era sonreír, sonrisas y sonrisas. Le transmitían mucha alegría”, recordó.

Actualmente, Sofía es una niña tranquila y valiente. Le encanta la sandía, su dulce favorito es la paleta de sandía y disfruta dibujar. Aunque vivió momentos difíciles, su carácter fuerte la ayudó a salir adelante.

“Fue muy valiente. Era de las niñas de ‘me caigo, no me ayudes, yo puedo sola’”, dijo su mamá.

Ahora cursa el quinto grado de primaria y tiene claro su sueño: quiere ser veterinaria. Además, participará en una pasarela que busca visibilizar la lucha contra el cáncer infantil, demostrando que detrás de cada cicatriz hay una historia de esperanza.

“Soy la mamá más feliz del mundo. No hay cómo agradecer a todas las personas que hicieron oración por ella. Yo se la encomendé mucho a la Virgen de Guadalupe y eso me hizo muy fuerte”, concluyó María Irma.

Sofía no solo venció el cáncer: venció el miedo, el dolor y la incertidumbre. Y mientras dibuja, sonríe y sueña con ayudar a los animales, demuestra que después de la tormenta también florecen los sueños.

— No te pierdas