¿Sabías que las ballenas alimentan al océano incluso después de morir? Así explican por qué estos gigantes marinos son clave para la vida del planeta
En el marco del Día Mundial de los Delfines y las Ballenas, especialistas del Acuario Sealand León recordaron que estos mamíferos marinos no solo destacan por su inteligencia o tamaño, sino porque son fundamentales para mantener el equilibrio de los océanos.
El biólogo marino y auxiliar de acuarística del Acuario Sealand León, Andrés Pedroza, explicó que tanto delfines como ballenas pertenecen al grupo de los cetáceos y desempeñan un papel esencial en la regulación de los ecosistemas marinos.

Las ballenas siguen dando vida después de morir
Uno de los datos más sorprendentes es que, cuando una ballena fallece de forma natural y su cuerpo llega al fondo del océano, se convierte en alimento para decenas de especies durante años.
“Al final es una manera muy linda de regresar al océano, de regresar todo lo que alguna vez uno llegó a tomar de esto”.
Este proceso, conocido como caída o “nieve” de ballena, permite alimentar estrellas de mar, peces, erizos, mixínidos y numerosos organismos del fondo marino, convirtiéndose en un eslabón indispensable para la biodiversidad oceánica.
Los delfines ayudan a controlar el equilibrio del mar
Los delfines también cumplen una función ecológica indispensable al controlar poblaciones de peces y otros depredadores, evitando desequilibrios en la cadena alimenticia.
“Los delfines son muy importantes para el ecosistema debido a que controlan poblaciones de otros
depredadores”.
La vaquita marina, el cetáceo mexicano más amenazado
La vaquita marina, especie endémica del Alto Golfo de California, continúa en peligro crítico de extinción. Las principales amenazas siguen siendo la pesca ilegal, las redes utilizadas para capturar totoaba, la contaminación y el deterioro de su hábitat, factores que dificultan además su reproducción.
Inteligentes y organizados
Los cetáceos son considerados de los animales más inteligentes del planeta gracias a su capacidad de reconocerse, comunicarse mediante ecolocalización y organizarse socialmente.
Como ejemplo mencionó a las orcas, que viven en grupos liderados por una hembra de mayor edad, encargada de transmitir conocimientos y estrategias de caza a las nuevas generaciones.
El llamado: proteger los océanos
En este Día Mundial de los Delfines y las Ballenas, Andrés Pedroza hizo un llamado a reducir la contaminación marina mediante el correcto manejo de residuos y el reciclaje de plásticos, ya que gran parte de estos desechos termina afectando directamente a estas especies.
“La mayoría de los desechos plásticos terminan en el mar y eso daña directamente a los delfines y las ballenas”, concluyó.