El peor error si te encuentras un tiburón en la playa y el animal que realmente debe preocuparte
Si estas vacaciones de verano planeas visitar playas como Puerto Vallarta, Mazatlán, Los Cabos o Acapulco, es posible que llegues a observar un tiburón cerca de la costa.
De acuerdo con el biólogo marino Andrés Pedroza Zúñiga, auxiliar de Acuarística del Acuario Sealand León, las especies de tiburón que con mayor frecuencia pueden acercarse a playas mexicanas son el tiburón limón, el tiburón puntas negras, además de algunos cazones o tiburones plateados, ejemplares que generalmente son jóvenes o de tamaño mediano.
Explicó que el tiburón limón recibe su nombre por el tono amarillento de su piel. Puede medir entre dos y tres metros de longitud, habita en aguas costeras poco profundas, manglares y estuarios, y se alimenta principalmente de peces, crustáceos y moluscos. Aunque es un depredador, no suele mostrar interés por los seres humanos y prefiere alejarse cuando detecta su presencia.

Andrés Pedroza, biólogo marino
En tanto, el tiburón puntas negras se distingue por las manchas oscuras en las puntas de sus aletas. Es una especie ágil que frecuenta arrecifes y zonas cercanas a la playa en busca de peces pequeños. Su comportamiento es tímido y los encuentros con personas casi siempre terminan con el animal alejándose.
“Si te llegas a encontrar un tiburón en Vallarta, te podrías encontrar un tiburón puntas negras, un cazón, tal vez un tiburón plateado, nada muy grande ni nada muy salvaje, porque la verdad prefieren huir de las costas la gran mayoría”.
Si una persona llega a encontrarse con un tiburón mientras nada, lo más importante es mantener la calma y salir del agua sin movimientos bruscos.
“Lo más prudente siempre es salirse del agua. Es donde ellos dominan, es lo que ellos hacen, nosotros no”.
Gritar, salpicar o agitar los brazos, generan vibraciones que pueden llamar la atención del animal. Lo ideal es retirarse lentamente hacia la orilla sin perder de vista al tiburón.
Contrario a la creencia popular, las rayas representan un riesgo más frecuente para los bañistas. Estos peces cartilaginosos tienen el cuerpo aplanado y permanecen parcialmente enterrados bajo la arena para camuflarse, por lo que pueden ser pisados accidentalmente.
Cuando esto ocurre, su mecanismo de defensa consiste en mover la cola e incrustar un aguijón con espinas y veneno, lo que provoca heridas muy dolorosas, inflamación e incluso complicaciones médicas si no se recibe atención oportuna. “Yo siempre recomiendo tener más cuidado de las rayas”.
Para reducir el riesgo de una lesión, recomendó realizar el llamado “paso de la raya”, que consiste en arrastrar los pies sobre la arena al ingresar al mar en lugar de dar pasos normales. Esta vibración alerta a las rayas y les permite alejarse antes de que alguien las pise.
Finalmente, el biólogo llamó a dejar atrás el mito de que los tiburones buscan atacar a las personas. Los ataques son poco frecuentes y que estos depredadores cumplen una función esencial en los océanos al mantener el equilibrio de los ecosistemas marinos mediante el control de las poblaciones de otras especies.