Luis Dharma, el cantante pop-urbano que ya pisa grandes escenarios

La música marcó la vida de Luis Dharma desde niño y hoy consolida su camino entre escenarios locales, nuevas canciones y sueños por cumplir
Foto: Especial.

A Luis Dharma la música lo alcanzó desde niño. Su primer contacto fue en casa, escuchando a su abuelo Luis tocar la guitarra.

A los 12 años tomó el instrumento por primera vez sin dominarlo del todo, pero con la paciencia que, asegura, pocos imaginan que requiere aprenderlo. Entre el fútbol y la música, eligió sin dudar: “Decidí irme 100% por la música”, recordó.

Con el tiempo, su voz comenzó a llamar la atención en la escuela. Sus maestros lo invitaban al coro y lo subían a eventos escolares porque, incluso antes de que él reconociera su talento, otros ya lo habían visto.

“Uno como persona nunca se gusta cómo canta, siempre encuentras defectos… pero la gente me decía que lo hacía muy bien”, agregó.

Su primera presentación fue en un festival escolar del Día de Muertos, donde cantó el cover “No hay nadie más”. Fue el día que lo confirmó que el público emocionado y los gritos de sus compañeros le hicieron saber que había encontrado su camino.

Aunque su trayectoria ha crecido en pequeños escenarios locales, Luis Dharma ya vivió una de las experiencias más importantes de su carrera: cantar en el Festival Internacional del Globo (FIG). La oportunidad llegó a través de su manager, pero para él significó cumplir un sueño que llevaba años imaginando desde el público.

“Me dieron ganas de llorar. Veía gente que me conocía, otros que no sabían quién era, pero canté mis canciones y dije: solo tengo que hacer lo que sé hacer”. Describió ese momento como uno de los más emotivos de su vida, una confirmación de que sí está construyendo un camino sólido.

Luis Dharma compone desde muy joven. La primera canción que escribió nació de un sueño: se despertó con el coro en la mente, lo anotó, y de ahí surgió “Ellos”. Su proceso creativo es espontáneo: una idea que aparece mientras camina, una frase que escucha o un recuerdo emocional que se convierte en letra.

Pero no todo ha sido lineal. Para su nuevo álbum enfrentó bloqueos creativos derivados del estrés y preocupaciones personales. “Me fui a la playa y ahí escribí tres canciones. A veces necesitas respirar para que la cabeza vuelva a funcionar”.

Su primer álbum, Love, incluye 12 canciones que viajan por el amor, el desamor y mezclas rítmicas que van del pop urbano al latino y toques de electrónica. Entre ellas están Solo tú, Diosa, Dímelo, Flores y otras que ya empiezan a sonar entre su público local.

Pero la canción más difícil que ha escrito aún no la publica: un homenaje a su gato fallecido, una pérdida que lo marcó profundamente. “Es muy personal. Quiero hacerle un video especial y sacarla fuera del álbum. Aunque es para mi gato, es una canción con la que cualquiera puede conectar cuando pierde a un ser querido”.

Ser cantante también implica retos: cuidar la voz, evitar lácteos, bebidas frías, estrés y desgaste vocal. “A veces te preocupa enfermarte antes de un evento. La voz es tu herramienta y debes cuidarla diario”.

Su nombre artístico tiene un sentido claro: “Dharma es lo contrario al karma; es lo positivo. Me considero una persona positiva y en este último año me han pasado puras cosas buenas”.

Luis Dharma ve su carrera como su vida entera: “No sé qué estaría haciendo si no fuera cantante”, dice convencido.
Para 2025 quiere llegar a la Feria de León, lanzar un nuevo EP de seis canciones y empezar a concretar colaboraciones.

“Siempre que uno se esfuerza tiene una recompensa. Yo fui un niño que soñaba cosas que ni creía posibles, y ya estuve en el FIG, tengo más eventos y cada vez hacemos más ruido en León. La constancia es lo que da resultados”, concluyó contento.

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