Cardozito, el niño que convirtió el dolor en sueños

Cardozito tiene 11 años y un gran sueño. Tras perder a su papá, encontró en el futbol una forma de sanar y brillar en la cancha
Foto: 4 Noticias.

A la edad de 11 años Carlos Yadiel Palafox Martínez mejor conocido como Cardozito no solo domina el balón como delantero nato, también ha aprendido a regatear la tristeza y convertir el dolor en motivación.

Su historia no comienza en una cancha, sino en una pérdida profunda: la muerte de su padre, a quien considera su mayor inspiración.

”Para el niño ha sido muy difícil por eso siento que el impulsarlo a meterlo al futbol le ayudó mucho, las personas que lo rodean y que lo motivan y yo estoy muy agradecida porque son parte del crecimiento de él, sus profesores también lo han orientado, el futbol es una distracción, es una pasión donde él se despeja de un poco del dolor que siente”, platicó Karla Martínez Guzmán, madre de Cardozito, con nostalgia.

Ese mismo año lo inscribieron en la escuela Garra Fusión, y poco después, gracias a un amigo cercano a su padre, consiguió una beca en Cuereros. Desde entonces, no ha soltado el balón.

Karla, una joven madre de 29 años, trabajadora y originaria de León, ha sido testigo y sostén del crecimiento de su hijo. ”Yo estoy muy contenta de mi niño, yo estoy enamorada de mi niño, para mi Cardozito lo es todo como también su hermano”, expresó con el rostro iluminado de felicidad.

Y es que detrás del apodo “Cardozito”, heredado de su padre, hay disciplina y entrega. Su jornada inicia a las cinco de la mañana. Asiste a clases donde cura el cuarto grado de primaria y después entrena de lunes a viernes, regresando a casa hasta las seis de la tarde. Todo para seguir construyendo su sueño: jugar futbol profesional.

“La primera vez que mis pies tocaron una cancha sentí mucha emoción y nervios, porque por fin estaba cumpliendo uno de mis sueños y la primera vez que anoté un gol fue contra Monterrey, en una copa, era casi el último minuto y yo lo metí”, contó Cardozito con felicidad.

Actualmente juega como delantero, posición en la que ha perfeccionado su técnica de regate. Su talento ha llamado la atención de entrenadores y equipos desde que comenzó.

“Desde que lo vi supe que tenía algo especial. No dudo que va a llegar a jugar futbol profesional”, comentó Rodolfo Calderón, exentrenador de Cuereros.

Carlos Corona, director técnico de la Sub-10 del Club León y actual entrenador de Cardozito, lo definió como: “es un crack, él sabe qué hacer con la pelota, entiende los fundamentos tácticos, sabe cuando aparecer en espacios y cuando tiene la portería enfrente, no falla”.

 

El descubrimiento de su talento no fue fortuito. Humberto León, entrenador de Cuereros, desde que lo vio jugar en las calles quedó sorprendido.

”Es una personita que no dudo que va a llegar a jugar futbol profesional, tiene muchas características, muchas cualidades en la cual hace que muchas personas lo vean a él”, destacó Humberto.

Detrás de la promesa futbolística hay una historia de superación, resiliencia y amor. Lo que para otros es solo un juego, para Cardozito es una forma de estar cerca de su papá, de honrar su memoria cada vez que pisa la cancha.

Hoy, más que una estrella en potencia, Carlos Yadiel es un niño que encontró en el futbol el consuelo que la vida le quitó temprano. Y si de sueños se trata, él ya empezó a anotar goles fuera y dentro del campo.

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