Así operan los canes en el Aeropuerto del Bajío
Narices que no fallan, pasos firmes y miradas atentas. Así inicia la labor silenciosa de los canes de la Guardia Nacional dentro de las terminales y aeropuertos, donde se convierten en una de las principales líneas de defensa para la seguridad de los viajeros.
El equipo de 4 Noticias acudió al Aeropuerto Internacional de Guanajuato para conocer de cerca cómo trabajan estos binomios caninos en labores de inspección, principalmente en la detección de enervantes y explosivos.
Cada can trabaja de la mano con su manejador, formando un binomio que se comunica a través de señas, movimientos y conductas específicas aprendidas durante su entrenamiento.
Personal de la Guardia Nacional explicó que cuando un can detecta alguna sustancia, su comportamiento cambia y lo hace saber de inmediato a su manejador, sin necesidad de ladrar o generar alteraciones en el entorno.
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Dependiendo de la especialidad, el perro puede sentarse, echarse, ladrar, rascar o incluso morder ligeramente el equipaje, lo que indica un posible positivo.
Para garantizar su bienestar, los canes no permanecen de manera permanente en un solo punto.
Son rotados aproximadamente cada mes, ya que el trabajo constante genera desgaste físico y mental, por lo que requieren periodos de descanso.
Actualmente, en el aeropuerto operan entre tres y cuatro binomios, los cuales realizan distintas actividades de acuerdo con lo que determine el mando.

Además de los aeropuertos, estos binomios también llevan a cabo labores de inspección en aduanas y centros de paquetería, donde revisan mercancía, envíos y cargamentos, ampliando su presencia en puntos estratégicos para prevenir el ingreso y traslado de sustancias ilícitas o materiales peligrosos.
Narices expertas, entrenamiento especializado y un vínculo inquebrantable con sus manejadores.
Así operan los canes de la Guardia Nacional, reforzando todos los días la seguridad de quienes viajan.
