México tiene ‘deficiente’ sector salud por falta de atención de las autoridades: IP
La falta de atención con el que las autoridades abordan temas sensibles para la población ha propiciado un deterioro importante en el bienestar de los hogares, y uno de ellos es sector salud, asegura el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
Sin embargo, señala que lo más preocupante es que este deterioro del sector salud se ha extendido en el tiempo, ya que las cifras más actualizadas indican que entre 2020 y 2022, 14.7 millones de personas más se sumaron a la población que quedó sin servicios de salud; lo que significa que, entre 2018 y 2022, se acumularon: 30.3 millones que sufrieron esta situación.
Recordó que con la “fractura” que se dio después de la desaparición del Seguro Popular para darle paso al Instituto de la Salud para el Bienestar (INSABI), el resultado fue un deficiente sector salud con notorias consecuencias negativas para los hogares, especialmente en los de menores ingresos.
“En principio porque dejó de inmediato sin cobertura a un amplio porcentaje de la población, integrado desafortunadamente en su mayoría por familias de bajos recursos”, afirma el organismo encargado de elaborar los estudios económicos del sector privado.
En su Análisis Económico Ejecutivo, da a conocer que, en su momento, el CONEVAL informó que la Medición de la Pobreza en México mostró que entre 2018 y 2020, 15 millones 600 mil personas “se quedaron sin servicios de salud” y esto generó mucha preocupación, sobre todo porque se dio durante la crisis sanitaria del Covid-19.
Asegura que esto propició que los hogares tuviesen que destinar una mayor proporción de su gasto a servicios de salud; y que, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares (ENIGH) del INEGI, entre 2018 y 2022 el gasto de los hogares en salud se incrementara 30.9%, lo que demuestra que los hogares han visto deteriorado su nivel de bienestar por esta situación.
Lamentó que ante la “falta de cobertura y escases de medicamentos” en los hospitales y clínicas públicas, muchas familias, principalmente de bajos ingresos, han tenido que hacer frente a sus necesidades médicas a través de “gasto de bolsillo” con el impacto que esto implica en su economía familiar.
Reconoció el CEESP que en su discurso, la actual administración insiste en señalar que su principal objetivo con el nuevo sistema de salud, es garantizar la atención médica, el abasto de medicamentos y elevar la inversión en infraestructura de salud.
Pero “es evidente que hasta el momento esto no ha sido posible”; de hecho, agregó, “el sistema de salud se seguido deteriorando” y ello se conforma con los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2022 (ENSATU).
Indicó que, recientemente, los medios informativos reportaron serios problemas de atención y distribución de medicamentos “aún con la súper-farmacia” del gobierno, lo que aumentó la preocupación de millones de personas que todavía sufren la ausencia de un servicio oportuno de atención médica.
Las cifras que muestran el rezago de salud en el país:
La deficiente cobertura es evidente: la ENSANUT indica que del 25% de entrevistados que señalaron haber tenido una necesidad de salud, toda vez que 86% buscó atención, 85% la recibió, pero solo el 44% la obtuvo en el servicio público de salud, lo que confirma su baja capacidad.
Los resultados de la ENIGH confirman el fuerte impacto en el gasto de bolsillo de las familias. Los datos indican que entre 2018 y 2022 el gasto promedio por persona en salud se incrementó 67.8%. A su interior, el gasto en los servicios médicos se elevó 61%, en atención hospitalaria 58%, en medicamentos sin receta 122% y con receta 75%.
Está claro que el sector salud en México sufre de fuertes rezagos e incluso a nivel internacional muestra resultados decepcionantes.
Dentro de la OCDE, México es uno de los países con los más bajos indicadores en salud; en el ranking de este grupo de países ocupa el último lugar en temas como: enfermedades crónicas como diabetes, obesidad, y en materia de mortalidad evitable.
La mortalidad infantil es una de las mayores preocupaciones, las cifras de OCDE indican que en México el nivel de muertes infantiles es de 13.8 por mil nacidos vivos, en tanto que el promedio de la OCDE es de 4 por cada mil.