La histórica cajeta de Celaya que desafía al dulce de leche argentino tras 166 años de tradición
En el municipio de Celaya, existe una cajeta hecha totalmente por manos de artesanas, quienes a lo largo de 166 años, han logrado consolidar al dulce de leche de cabra a lo largo de Guanajuato, y ahora, del mundo.
“Cabe recalcar que nuestros inicios de la historia es con las “señoritas Aguilar” quienes empezaron la historia de la fábrica, eran las tías de mi mamá, la señora Coco. Ellas prácticamente lo que vendían era la cajeta mezclada con otros productos que se comercializan actualmente, pero a puerta cerrada”, compartió con orgullo Estefanía López Salgado.
La fábrica de nombre “La Tradicional de Salgado”, nació en 1860 en la capital mundial de la cajeta, en donde destaca por ser un producto hecho por una mayoría de mujeres.
“La historia cuenta que la hija menor debía cuidar de las señoritas, que en este caso era la señora Coco, quien decidió quedarse a cargo de la empresa. Fue poco a poco que se dio cuenta que sus productos se popularizaron y decidió abrir las puertas al público en general”, narró Estefanía López.

De Celaya para el mundo
Con la Certificación Geográfica Protegida de la cajeta de Celaya, la cual garantiza la calidad del producto y que es la receta original que se ha compartido de generación en generación, la marca ha dejado a un lado la producción artesanal para industrializarse.
Así, buscan llegar a otros países como Canadá y Estados Unidos y hacerle competencia al dulce de leche de vaca de Argentina, con ese sabor característico caramelizado de la cajeta, una textura más ligera, y un color que te invita a degustarla.
“Normalmente en Argentina tienen dulces de leche de vaca, la gran diferencia es que la cajeta de Celaya está elaborada con leche de cabra e incluso, en nuestra historia, la cajeta surge en el Virreinato con el dulce de leche de vaca, pero aquí en Celaya se cambia esa parte de la receta y comienza a elaborarse de esa manera”, explicó María Ramírez.
Para expandirse, han apostado por productos innovadores y diversificados como la línea cero sin azúcar, para adentrarse en nuevos mercados que cuidan más la salud o mercados más jóvenes, los cuales pueden encontrarse en las redes sociales.
