Kevin Ochoa convierte su vocación médica en salud gratuita para más de 7 mil guanajuatenses
Con apenas 3 años de trabajo, el proyecto Brigadistas Médicos del Bajío (Brimeba), encabezado por el estudiante de Cirujano Dental Kevin Ochoa, ha llevado servicios de salud gratuitos a más de 7 mil personas de 46 comunidades de Guanajuato.
El joven leonés fue reconocido en el marco de Juventudes, un momento que, aseguró, representa la recompensa a años de esfuerzo, rechazos y perseverancia.
Kevin Ochoa recordó que Brimeba comenzó con pocas áreas médicas, pero con el paso del tiempo logró incorporar especialidades como ginecología, pediatría y odontología, de acuerdo con las necesidades detectadas en cada comunidad.
“Nuestro principal trabajo es llevar jornadas de salud para comunidades que tienen difícil acceso. Ofrecemos todas las áreas médicas, además de que es de acceso completamente gratuito”.
Para determinar qué servicios requiere cada localidad, el equipo de logística de Brimeba realiza previamente un diagnóstico de las necesidades de la población.
“Si vamos a una comunidad y nos dicen: hay muchos niños, ocupamos pediatras, apoyamos con odontopediatras, pediatría y todo el tema que necesitan las comunidades”.
Sin embargo, consolidar la organización no ha sido sencillo. Kevin reconoció que durante estos 3 años han tenido que enfrentar puertas cerradas y negativas, pero la perseverancia les permitió continuar.
“Al ser un proyecto nuevo siempre hay dudas, hay que tocar puertas, se rechaza el proyecto, se cierran puertas, pero lo importante de todo esto es seguir perseverando”.
En este camino, su familia también se convirtió en un respaldo fundamental. Incluso su madre participa en la atención de los médicos voluntarios que acuden a las jornadas y es conocida dentro del equipo como “Mamá Brimeba”.
El reconocimiento recibido por Kevin tuvo además un significado especial, pues recordó que lo había intentado 2 años atrás; el año pasado llegó a la etapa de finalista, pero no obtuvo el premio.
“Las lágrimas es esto, el esfuerzo de todo lo que hemos trabajado individualmente con mi familia, con mi equipo de Brimeba, todos los médicos que se suman”.
Ahora, el proyecto busca dar un nuevo paso. Brimeba trabaja en su primera vinculación internacional mediante un convenio con la Fundación Pro Migrante, con el objetivo de realizar jornadas de salud para migrantes en situación de vulnerabilidad.
Además, el equipo prepara acciones en la región Triqui, en Oaxaca, para acercar servicios de salud a comunidades indígenas. “La salud debe de dejar de ser un privilegio, la salud es un derecho humano”.
Desde León, Guanajuato, el joven llamó a otras juventudes a no abandonar sus proyectos ante los primeros obstáculos y recordó que un “no” no necesariamente representa el resultado final.
“Aunque tal vez ahorita sea la respuesta un no, en algún momento va a ser un sí y todo habrá valido la pena, sigan intentándolo”, concluyó.