Iván López, el joven guanajuatense que ha conquistado las orquestas del mundo
Considerado como la batuta mexicana más importante de su generación, Iván López Reynoso ha dirigido las orquestas en los máximos recintos culturales de México y ha conquistado los escenarios de Estados Unidos, Suiza, España, Italia, Alemania y Perú. Actualmente es el Director Artístico de la Orquesta de Teatro de Bellas Artes en México.
“Es un orgullo llevar a México fuera del país y para mí es importante que se vea a México como el gran país artístico y cultural que es”.
Iván López nació en el núcleo de una familia de ingenieros en la ciudad de Guanajuato, y aunque en su familia no había antecedentes musicales ni artísticos, a sus dos años le dijo a sus padres que quería ser director de orquesta, luego de ver las impresionantes escenas de la película de Disney Fantasía.
Sus padres no sabían si su pequeño hijo llegaría a ser un músico profesional, pero lo apoyaron para que se formara musicalmente. Trece años después, el joven Iván se mudó a la ciudad de Morelia para especializarse en la música y luchar por sus sueños.

Foto: Especial.
Desde entonces, la música ha sido su compañera y maestra de vida, que le ha enseñado a ser cada día un mejor director de orquesta e intérprete, una mejor persona, un mejor hijo y un mejor hermano.
“El reto es y sigue siendo ser cada día una mejor versión de mí mismo”.
Una mañana para Iván López comienza con una taza de café para después ensayar durante 3 a 4 horas con la orquesta sinfónica, al terminar dedica unas cuantas horas de estudio frente al piano para analizar profundamente las partituras, y por las tardes, en su tiempo libre, el cual ha planeado con anticipación, suele leer libros, visitar museos y salir con sus amigos para ver una función de cine o una obra de teatro.
“Normalmente el director de orquesta no descansa, no hay un día oficial de descanso”.

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A la semana tiene agendado entre cuatro y cinco días de ensayo y dos o un día de funciones, pero todo depende de la orquesta.
Dirigir a más de 50 personas no es algo fácil, y en su experiencia como director de orquesta, el mantener el orden, tener una buena comunicación, estar siempre actualizado, ser paciente y tenaz ha sido clave para tener éxito.
El estudio del repertorio es fundamental como director, sin embargo, considera que la calidad del estudio es más importante que la cantidad. A sus estudiantes suele decirles que es mejor estudiar 40 minutos con un gran nivel de concentración que 4 horas dispersas.
“El director tiene la gran responsabilidad de saberse mejor la obra que todos a los que va a dirigir, hay maestros en las orquestas que tienen los mismos años tocando esa obra que yo de vida”.
Aunque gran parte de su vida la ha dedicado a la música clásica y a la ópera, es un gran admirador de la música mexicana, escucha boleros, trova, música yucateca y veracruzana, y en su playlist tiene canciones de jazz y del conjunto musical Los Panchos.
“Creo genuinamente que la calidad de la música que escuchamos define a la persona que somos o a la persona en la que nos convertimos”.
México tiene una gran oferta cultural y artística, sin embargo, hoy en día se conserva la idea de que para ir a un concierto de música clásica se debe saber mucho o ser una persona muy culta, sin embargo, Iván López considera que es un tabú que se debe romper.
“Lo mejor que les puede pasar en la vida es que un concierto de música clásica los emocione al grado de que los atrape y no lo quieran soltar”.