El violinista del Centro de León que conquista las calles tocando desde Juan Gabriel hasta Dua Lipa

Daniel Santos, violinista del Centro de León, conquista al público con su música mientras trabaja para cumplir su sueño de profesionalizar su carrera
Foto: Jacqui González, TVCUATRO

Lo que comenzó como una audición escolar terminó convirtiéndose en un proyecto de vida.

Desde hace más de una década, Daniel Santos ha encontrado en el violín no solo una profesión, sino una herramienta para expresar emociones, superar dificultades y conectar con las personas que diariamente recorren las calles del Centro Histórico de León.

Con 12 años de trayectoria musical y cerca de nueve años tocando en espacios públicos y eventos privados, Daniel asegura que la música es mucho más que una actividad artística.

“Para mí la música es una forma de expresarme. Es como yo transmito mis emociones, básicamente como yo me comunico”, afirmó.

Foto: Jacqui González, TVCUATRO

De una audición escolar al violín

Daniel recuerda que su acercamiento al instrumento no fue planeado. Aunque desde niño tocaba la guitarra, una convocatoria del programa Esperanza Azteca en su preparatoria cambió el rumbo de su historia.

Inicialmente fue aceptado para formar parte del coro, pero insistió para integrarse a la sección de violín. Tras la intervención de algunos maestros, logró quedarse con el instrumento que terminaría marcando su vida.

“Me pareció interesante tocar el violín y les pedí de favor que me dejaran en el violín. Primero me dijeron que no, porque ya había quedado en coro, pero insistí y sí me dejaron”.

Del escenario formal a las calles de León

Su formación comenzó dentro de una orquesta, donde incluso llegó a desempeñarse como concertino, es decir, el principal de la sección de violines.

Sin embargo, al dejar la universidad decidió salir a tocar al centro de la ciudad mientras buscaba empleo. Lo que parecía una solución temporal se convirtió rápidamente en una fuente de oportunidades.

“Me compré una bocinita y dije: en lo que no consigo trabajo me voy al centro a tocar. No esperaba que pudiera tocar en eventos luego luego, pero como a la semana o dos semanas me hablaron para contratarme”.

Desde entonces ha participado en bodas, XV años, iglesias y diversos eventos sociales dentro y fuera de León, además de presentarse en ciudades como Guanajuato, Celaya, Lagos de Moreno, San Julián y San Francisco del Rincón.

Música para transformar emociones

A diferencia de otros músicos callejeros, Daniel no busca únicamente entretener. Su intención es generar un momento de tranquilidad para quienes pasan frente a él.

“Trato de transmitir una tranquilidad, una cierta vibra. Que la gente se sienta feliz; que si va triste o enojada, se despeje un ratito de sus problemas y se quede a escuchar un rato”, explicó.

Por ello suele interpretar melodías relajantes como La Vida en Rosa, Por una Cabeza y temas inspirados en el jazz, aunque también fusiona géneros modernos que van desde Juan Gabriel hasta Dua Lipa.

La música como refugio personal

A lo largo de su carrera ha enfrentado altibajos, incluyendo una etapa complicada después de la pandemia que afectó tanto su estado emocional como su relación con la música.

Aun así, aseguró que el violín se convirtió en una herramienta para canalizar sentimientos y mantener el equilibrio.

“Cuando estoy enojado o muy estresado me pongo a tocar. Es como me libero del estrés, se calla un poco el ruido externo y me concentro en lo que estoy haciendo”, comentó.

Sueña con estudiar música profesionalmente

Actualmente, además de tocar violín, Daniel estudia canto. Parte de los ingresos que obtiene en el Centro Histórico los destina al ahorro con la intención de cursar una licenciatura en música.

Su meta es ingresar a la Escuela de Música de León y continuar construyendo una carrera profesional que algún día le permita llevar su talento a otras partes del mundo.

Mientras ese sueño se concreta, Daniel sigue convirtiendo las calles del centro leonés en su escenario, demostrando que detrás de cada melodía existe una historia de perseverancia, pasión y búsqueda personal.

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