El Mimo Christopher, medio siglo haciendo visible lo invisible en la Feria
Desde hace más de cinco décadas, Jorge Centeno Altamirano mejor conocido por su nombre artístico El Mimo Christopher ha sido parte del paisaje emocional y cultural de la Feria de León.
Con 52 años dedicados al arte de la pantomima, Christopher recuerda que sus inicios se remontan a finales de los años setenta, cuando apenas tenía 12 o 13 años y comenzó a acercarse al mundo del espectáculo dentro de la propia feria.
“Yo empecé aquí, en la feria. Aquí fueron mis inicios como actor, entre 1977 y 1980, y desde entonces sigo viniendo”, relató.

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Su vocación nació desde abajo. De niño se brincaba las bardas para entrar a la feria y observar los espectáculos del circo Robert, experiencias que despertaron su amor por el arte escénico. Aunque tuvo la oportunidad de integrarse a un circo formal, decidió tomar otro camino: el del teatro callejero.
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“Preferí el arte callejero, el teatro callejero. Antes no cobraba por lo que hacía, ahora ya me pagan, pero sigo siendo el mismo”, dijo.
Inspirado por figuras del cine mudo como Charles Chaplin y Buster Keaton, el Mimo Christopher ha construido un personaje propio, basado en la improvisación, el respeto al público y la capacidad de “hacer visible lo invisible”.
“En mi mundo soy feliz, porque en mi imaginación tengo todo. Juego con lo que no existe y trato de que el público lo vea”, explicó.
Uno de sus actos más conocidos es el del “perrito”, un personaje que se ha ganado el cariño del público infantil y que incluso ha sido replicado en otros países. Aunque aclara que la idea original no fue suya, reconoce con orgullo haber contribuido a su difusión a nivel nacional.

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“A veces siento que el aplauso no es para mí, es para el perro”, comentó entre risas.
En un contexto donde la tecnología compite por la atención de niños y adultos, Christopher aseguró que su estrategia es conectar primero con los niños y luego con los adultos, apelando a la parte más lúdica de cada persona.
“Cuando entro al escenario me convierto en un niño. Juego como un niño. Si logro sacar una sonrisa, ya gané”, afirmó.
Su respeto hacia el público ha sido clave para mantenerse vigente, evitando la burla o la humillación, una línea que considera fundamental dentro del arte del mimo.

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A lo largo de su carrera ha trabajado en parques temáticos como Six Flags, Selva Mágica y Chapultepec, además de participar en programas de televisión, películas y proyectos junto a actores como Eduardo Palomo, Chabelo y Alfonso Sayas.
Sin embargo, uno de los logros que más valora es ver cómo niños que lo observaban en la feria hoy regresan con sus propios hijos y nietos.
“Ya son tres o cuatro generaciones las que me toca ver caminar aquí. Eso me llena de orgullo”, expresó.
Convencido de que la mímica nunca desaparecerá, el Mimo Christopher asegura que el secreto para que este arte perdure es el respeto y la conexión genuina con la gente. “El mimo nunca va a morir, mientras exista respeto hacia el público”, concluyó.