El Gobierno de México admite que no ha localizado bienes ni propiedades a nombre de “El Mayo” Zambada
A pesar de los golpes financieros anunciados contra el crimen organizado, el Gobierno federal no ha encontrado propiedades ni cuentas bancarias registradas directamente a nombre de Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los fundadores del Cártel de Sinaloa.
El reconocimiento lo hizo este martes el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, al responder sobre los bienes atribuidos al narcotraficante.
“A nombre de él, específicamente, no”, respondió el funcionario, quien precisó que los aseguramientos realizados corresponden a activos relacionados con las operaciones del Cártel de Sinaloa y otras organizaciones criminales.
La declaración contrasta con la imagen de poder económico que durante décadas ha rodeado a Zambada García, considerado uno de los narcotraficantes más influyentes de México. Sin embargo, las autoridades admiten que no han podido acreditar bienes inscritos formalmente a su nombre.
Los bienes asegurados están ligados a las organizaciones
García Harfuch sostuvo que el Gobierno sí ha congelado cuentas bancarias y asegurado inmuebles, vehículos y otros activos utilizados por grupos delictivos, aunque evitó revelar el monto de esos aseguramientos.
El secretario adelantó que el Gabinete de Seguridad presentará en los próximos días un informe con el balance de los recursos congelados y los bienes decomisados a cada organización criminal.
“Lo podemos presentar con todo gusto; cuánto se ha congelado y cuánto se ha asegurado a cada organización criminal”, dijo.
Un patrimonio difícil de rastrear
Que no existan propiedades a nombre de “El Mayo” no significa necesariamente que carezca de patrimonio. Especialistas en inteligencia financiera han señalado durante años que los líderes del narcotráfico suelen recurrir a prestanombres, empresas fachada y redes familiares para ocultar el origen y la propiedad de sus activos.
Por ello, la ausencia de bienes registrados a nombre del capo refleja más la complejidad para rastrear sus finanzas que la inexistencia de una estructura patrimonial.
La admisión de García Harfuch se produce mientras las autoridades mexicanas mantienen la presión sobre las dos principales facciones del Cártel de Sinaloa —Los Chapitos y La Mayiza— mediante operativos y el aseguramiento de recursos financieros, una estrategia que el Gobierno considera clave para debilitar la capacidad operativa del grupo criminal.