‘Don Chuy’ y sus tortas de milanesa provocan largas filas de espera

"Don Chuy" en León cautiva con tortas de milanesa desde hace 30 años. Su sabor casero y grandes porciones lo han convertido en un ícono culinario local
Foto: Antonio Partida.

En la colonia Los Olivos de la calle Tito Guizar #109, donde el aroma a milanesa anuncia que ya es hora de cenar, se encuentra “Don Chuy”, un referente culinario con más de tres décadas de historia y sabor.

Jesús Ramírez, mejor conocido como “Don Chuy”, jamás imaginó que su necesidad de trabajar desde casa se transformaría en uno de los puestos de tortas más queridos y famosos de León.

Los lunes, martes y miércoles despacha tortas de milanesa y ordenes de flautas desde temprano, y los fines de semana por las noches cambia el menú a tacos de bistec y chorizo. Todo comienza a las 10 de la mañana, cuando Don Chuy inicia con la preparación de150 kilos de milanesa, 100 litros de salsa y un promedio de 200 bolillos que, al caer la tarde se convierte en el platillo que atrae a los clientes.

La especialidad de la casa es una torta “grande”, contiene una porción abundante de milanesa que hace que rebase el tamaño pan y se expanda por todo el plato, escurriendo de crema, lo que deja a más de uno boquiabierto. A tan solo 75 pesos, incluye también su tradicional salsa casera, que de acuerdo con sus clientes, tiene “el sabor de casa”. Don Chuy ha perfeccionado su técnica al punto de preparar una torta en tan solo 21 segundos.

“No tenía trabajo y tenía que trabajar de algo, por eso comencé a vender mis tortas” recordó “Don Chuy”. Comenzó ofreciendo tortas pequeñas, pero el gusto de los clientes eran las porciones grandes lo que lo motivó a incluir tortas medianas y grandes.

Su popularidad no solo se mide en ventas en días buenos despacha hasta 200 tortas, Una de sus anécdotas más memorables ocurrió hace cinco años, cuando un joven apodado Jony rompió un récord al comerse siete tortas en una sola visita. “Llegó y empezó a pedir de una por una hasta que conté y ya eran siete tortas él ha sido el cliente que más ha comido” compartió Don Chuy.

Clientes como Carolina Centeno, ama de casa que lo visita dos veces por semana desde hace una década, aseguró que el secreto no solo está en la milanesa crujiente, sino también en la calidez con la que Don Chuy atiende. “Su sabor es muy hogareño, muy tradicional, y su amabilidad es lo que lo distingue” afirmó.

Por otro lado, Adrián García, quien viaja desde Villas de San Juan solo para probar sus tortas, “la sazón de las tortas de Chuy es lo mero bueno, yo he esperado más de media hora y vale mucho la pena porque no hay otro lugar más rico” manifestó.

Actualmente, el puesto de Don Chuy es más que un negocio: es una tradición, un punto de reunión, un rincón donde el hambre y la nostalgia se encuentran en cada mordida. “Me gusta todo: preparar las tortas, las risas disfruto cada momento” concluyó Don Chuy con una sonrisa.

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