¿Colorear para sanar? Los libros ‘antiestrés’ se convierten en la terapia para todos

Los libros “antiestrés” para colorear se han convertido en tendencia en la Feria del Libro al ayudar a jóvenes y adultos a relajarse, reducir la ansiedad y mantener la mente activa
Foto: Jacqui González

Entre novelas juveniles y clásicos de siempre, hay un fenómeno que ha captado la atención de los asistentes: libros para colorear, lienzos y figuras que prometen algo más que entretenimiento.

De pasatiempo a refugio emocional  

Para Esmeralda Guinega, jefa del departamento de libros en Sanborns, la respuesta está en la experiencia diaria con sus clientes.

“Tenemos muchos libros enfocados al público juvenil e infantil, pero los antiestrés se han vuelto muy populares. Son para chicos y grandes, ya depende del gusto”.

Esmeralda Guineaga. Foto: Jacqui González

Estos materiales funcionan con una dinámica sencilla: colorear por números o letras. Sin embargo, su impacto va más allá del papel.

“Si un día te sientes muy abrumado, puedes empezar a colorear y la verdad es que el tiempo se te va volando. Son muy divertidos y ayudan a mantener la mente activa”.

Entre los títulos más solicitados destacan personajes de Disney como Stitch o Woody, así como opciones inspiradas en tendencias actuales como el K-pop, impulsadas por series populares.

Cuando colorear también cura 

“Hay clientes que los compran para familiares en el hospital. Me dicen: ‘mi papá está internado y se aburre mucho’. Entonces esto les ayuda a distraerse y relajarse”.

Incluso, algunos regresan por más 

“Nos dicen que ya se recuperaron y quieren otro. Ya no solo por la situación, sino porque descubrieron que les gusta dibujar”.

“Es como darle un masaje al cerebro”

Por su parte, Hilda Macías Guerrero, con 20 años de experiencia en ferias del libro, coincidió en el impacto terapéutico de estas actividades.

“Al momento de pintar, los dos hemisferios del cerebro trabajan al mismo tiempo. Es como si le dieras un masaje a tu cerebro”.

Hilda Macías. Foto: Jacqui González

Hilda no solo los vende: los recomienda desde su propia experiencia. “Yo hice terapia con esto. Me ayudó con la ansiedad y por eso lo ofrezco”.

Además de los libros, también hay opciones como el diamond painting, una técnica que sustituye la pintura por pequeñas piezas brillantes.

“Depende del gusto. A algunos les gusta pintar, a otros colocar piedritas, pero el efecto es el mismo: relajación y concentración”.

Una actividad para todas las edades   

Aunque el público juvenil lidera el consumo principalmente entre los 15 y 18 años, la tendencia cruza generaciones.

“Los niños pequeños prefieren las piedritas, mientras que los adultos se inclinan más por la pintura”.

Además de esto, subrayó que en el caso de los niños, el acompañamiento es clave. “No es presionarlos, sino acompañarlos. Que vayan a su ritmo. Eso también les ayuda a concentrarse y a terminar proyectos”.

Más que una moda pasajera

Con precios que rondan desde los 200 pesos, estos materiales no solo ofrecen entretenimiento, sino una pausa en medio del ritmo acelerado.

En un contexto donde el estrés y la ansiedad son cada vez más comunes, la solución no siempre está en lo complejo… sino en volver a lo simple, como tomar un color y empezar a pintar.

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