Bullying: estas son las señales que los padres no deben ignorar
En el marco del Día Internacional contra la Violencia y el Acoso Escolar, incluido el ciberacoso, especialistas hacen un llamado a madres, padres y docentes a identificar las señales de alerta a tiempo. Karina Márquez Rodríguez, coordinadora de la Licenciatura en Psicología de la Universidad Iberoamericana León, explicó que el acoso escolar se caracteriza por tres elementos principales: la intención de lastimar, la repetición de las agresiones y un desequilibrio de poder entre quienes participan.
“Es una acción que una persona o un grupo de personas hace contra otra persona de manera intencional, es decir, que la intención es lastimar, la intención es humillar. Esto se repite constantemente sin importar si las personas implicadas son de diferentes edades o no”. La violencia inicia con burlas o comentarios que parecen inofensivos, pero con el tiempo pueden escalar hasta ser agresiones físicas, psicológicas o situaciones en las que participan más compañeros.
Señales de alerta
La especialista afirmó que las víctimas no siempre expresan lo que están viviendo, ya sea por miedo, vergüenza o culpa, pero existen cambios de comportamiento que pueden ayudar a las familias a identificar que algo no está bien.
-Resistencia a asistir a la escuela.
-Cambios en los hábitos alimenticios.
-Dolores frecuentes de cabeza o estómago.
-Malestares físicos sin una causa aparente.
-Sentimientos de culpa o vergüenza.
-Dificultad para hablar sobre lo que les sucede.
Las consecuencias del acoso escolar pueden ir más allá del salón de clases, provocando aislamiento social, ansiedad, baja autoestima e incluso depresión. “En algunos casos, las afectaciones pueden permanecer durante años y manifestarse en la vida adulta, especialmente cuando las víctimas no reciben un acompañamiento adecuado”.
Enemigo latente: el ciberacoso
A esto se suma el ciberacoso, una forma de violencia que ha cobrado mayor relevancia con el uso de redes sociales, ya que las agresiones ya no se limitan al horario escolar. Fotografías, mensajes y publicaciones pueden difundirse entre un mayor número de personas y permanecer en internet por mucho tiempo.
¿Qué hacer si sospechas que tu hijo sufre acoso escolar?
La especialista recomendó que, ante cualquier cambio de comportamiento, las familias se acerquen a sus hijos desde la empatía, evitando los juicios o las acusaciones. “Hay que ser empáticos, acercarse a preguntar, observar y decir: lo que veo es esto, ¿qué está pasando?, ¿necesitas apoyo?, no estás solo. ¿Qué quieres que hagamos?”.
Atender el acoso escolar no implica únicamente acompañar a la víctima, sino también intervenir con quienes ejercen la violencia y con los compañeros que son cómplices. Las familias y autoridades educativas desempeñan un papel fundamental para identificar estas situaciones, brindar apoyo y evitar que continúen.