Basura en calles y alcantarillas: la otra cara de las inundaciones en León
PATRICIA ROBLES
Las lluvias que azotaron León esta semana volvieron a poner en evidencia un problema que va más allá del clima: la acumulación de basura en el sistema pluvial. Calles anegadas, vehículos varados y colonias afectadas no solo fueron consecuencia de la intensidad de la tormenta, sino también de la obstrucción de las coladeras por desechos urbanos.
A través de imágenes difundidas por la Secretaría de Seguridad Pública, se documentó la labor del personal del Sistema Integral de Aseo Público de León (SIAP), quienes, tras las lluvias, retiraron montones de residuos de las coladeras. Entre los objetos más comunes se encontraron vasos de unicel, bolsas de plástico, papeles, envolturas y botellas, todos arrastrados por el agua y acumulados en las bocas de tormenta.
Este tipo de basura impide el desalojo natural del agua, provocando que el sistema se sature y colapse. Aunque el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (SAPAL) realiza de manera regular mantenimiento a la red pluvial, la falta de corresponsabilidad ciudadana anula muchos de estos esfuerzos.
De acuerdo con autoridades municipales, gran parte de los residuos que terminan en el drenaje provienen de acciones cotidianas: tirar basura desde los autos, dejar desechos en la vía pública o no disponer correctamente los residuos domésticos.
Tan solo en una jornada posterior a las lluvias, el SIAP recolectó decenas de kilos de basura que tapaban coladeras en puntos críticos como el bulevar López Mateos, el Malecón del Río y varias zonas del oriente de la ciudad.
El llamado de las autoridades es claro: cuidar la infraestructura pluvial también es tarea de los ciudadanos. Una sola botella mal dispuesta puede contribuir a una inundación. Prevenir este tipo de afectaciones no solo depende del clima, sino de una cultura de limpieza y responsabilidad compartida.