Ansiedad y depresión concentran la mayoría de las atenciones en salud mental; especialistas llaman a detectar las señales a tiempo

Datos del Sistema de Salud y del Observatorio Mexicano de Salud Mental y Adicciones indican que la ansiedad representa más de la mitad de los casos atendidos en el sistema público.
Foto: Agencia Reforma.

La ansiedad y la depresión continúan siendo los principales problemas de salud mental que atiende el sistema público en México. De acuerdo con los reportes de monitoreo epidemiológico del Sistema de Salud y el Observatorio Mexicano de Salud Mental y Adicciones, con cortes entre 2024 y 2026, la ansiedad representa entre el 51.5 y el 52.8 por ciento de los casos atendidos, mientras que la depresión concentra entre el 25.1 y el 25.9 por ciento.

Ante este panorama, especialistas advierten sobre la importancia de fortalecer el autocuidado, mantener redes de apoyo y detectar oportunamente las señales de alerta, especialmente entre adolescentes y jóvenes, quienes enfrentan diversos factores que pueden afectar su bienestar emocional.

La maestra Luz Yazmín Herrera, coordinadora de Desarrollo Estudiantil de la Universidad La Salle Bajío, explicó que la salud mental ya no puede entenderse únicamente como una responsabilidad individual, sino que está influida por el entorno social, económico y familiar.

“Ya no es una cuestión individual; como comunidad estamos viendo cada vez más situaciones sociales y económicas que impactan nuestra salud mental”.{

Luz Yazmín Herrera, coordinadora de Desarrollo Estudiantil de la Universidad La Salle Bajío

La intervención temprana puede marcar la diferencia

La especialista señaló que uno de los mayores retos es identificar cuándo el malestar emocional deja de ser una reacción temporal y comienza a afectar la vida cotidiana.

Explicó que es recomendable buscar apoyo profesional cuando las emociones persisten durante varias semanas, generan un deterioro en las actividades diarias o provocan un sufrimiento constante.

“Hablamos de la intensidad del malestar, de la duración y de qué tan incapacitante puede llegar a ser para la vida cotidiana”.

Entre las principales señales de alerta mencionó el aislamiento, la pérdida de interés por actividades que antes resultaban agradables, el cansancio permanente, molestias físicas recurrentes y pensamientos de desesperanza o difíciles de controlar.

La familia, un factor protector

El acompañamiento familiar desempeña un papel fundamental para prevenir que los problemas emocionales se agraven.

Explicó que los hogares deben convertirse en espacios donde las personas puedan expresar cómo se sienten sin temor a ser juzgadas, favoreciendo una comunicación abierta y el acceso oportuno a atención profesional cuando sea necesario.

“La familia debe ser un espacio seguro, donde no se juzgue ni se normalicen situaciones de violencia o maltrato, sino que se acompañe a la persona cuando enfrenta una dificultad”.

Redes sociales: uso responsable

Respecto al impacto de las redes sociales, indicó que estas plataformas pueden aportar información útil y facilitar el aprendizaje, pero también convertirse en un factor de riesgo cuando fomentan comparaciones constantes, difunden información falsa o normalizan conductas de violencia.

“No todo lo que vemos en redes sociales es cierto. Las comparaciones pueden hacer que pensemos que lo que vivimos no es suficiente o que nos estamos perdiendo de algo”.

El autocuidado también protege la salud mental

Como parte de las acciones preventivas, la coordinadora recomendó mantener hábitos saludables como dormir lo suficiente, llevar una alimentación e hidratación adecuadas, realizar actividad física y fortalecer las redes de apoyo con familiares y amistades.

Finalmente, hizo un llamado a no minimizar los problemas de salud mental y buscar ayuda profesional cuando el malestar rebase las herramientas personales para afrontarlo.

“Así como cuidamos la salud física, también debemos cuidar nuestra salud mental. Cuando identificamos que algo no nos hace sentir bien, siempre podemos acercarnos a espacios de ayuda y encontrar herramientas para mejorar nuestra calidad de vida”.

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