Adoptan mascotas por miedo al compromiso familiar
En la última década, la estructura familiar tradicional ha enfrentado un cambio de paradigma sin precedentes. Según el padre Miguel Zúñiga, director espiritual de Cruzadas Matrimoniales en Silao, el fenómeno de preferir mascotas sobre hijos no es una simple tendencia de consumo, sino un síntoma de un miedo profundo al compromiso y una progresiva pérdida de la sensibilidad humana.
Desde la perspectiva de la Iglesia Católica, este cambio responde a una marcada crisis vocacional. La falta de una respuesta recíproca y sólida en pareja ha generado un temor paralizante hacia la responsabilidad que conlleva la crianza.
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Para el padre Zúñiga, el concepto de los “perrihijos” representa un problema antropológico. El sacerdote advierte que, al desplazar la paternidad por la tenencia de animales, se corre el riesgo de desdibujar la dignidad humana.
“Es un miedo a la responsabilidad, miedo al fracaso, al decir: “no voy a poder”, “no estoy preparado”, eso ha limitado mucho a los matrimonios jóvenes. Ya hablar del tema de tener un “Perrihijos” ya es un problema antropológico donde vamos perdiendo la sensibilidad humana hacia la dignidad que tenemos nosotros mismos como seres humanos y Dios mismo no la ha otorgado al crearon en imagen y semejanza con la capacidad de amar, interactuar y razonar”, compartió.
Estudios del Consumer Affairs, en informes recientes revelaron que el 58 por ciento de los millennials encuestados prefieren tener mascotas antes que descendencia. Mientras que otros estudios señalan que 7 de cada 10 millennials, es decir, el 72 por ciento, optan por mascotas en lugar de hijos.