¿Adiós al efectivo? Por qué muchos mexicanos aún se resisten a pagar con tarjeta
Mientras los pagos electrónicos ganan terreno en comercios y servicios, en la calle la decisión entre usar tarjeta o efectivo sigue marcada por la confianza, la costumbre… y el miedo.
Ángel Pacheco, servidor público, tiene claro de qué lado está. “A día de hoy, el pago con tarjeta… porque es muy factible únicamente traer la tarjeta que traer todo el efectivo cargando en la cartera o en la bolsa”.
Desde su experiencia cotidiana, el beneficio también alcanza a los comercios. “Me parece muy eficiente porque también para los locatarios es más fácil no tener ahí el puño de cambio que muchas veces les dabas un billete de 100, no tenían cambio; con la tarjeta no tienen ese problema, entonces nada más como de pagar y listo o incluso con el celular pues también ya te ahorras esa parte de traer el cuadrito físico”.
Sin embargo, reconoce que no todos los negocios han dado ese paso y advierte las consecuencias. “Si no quieren tener la tarjeta, pues ahora sí que las ventas las están perdiendo ellos, porque hay gente que decide no comprar si no tienen ese método de pago, pero pues están dentro de su libertad de no aceptar ese método de pago por no querer pagar la comisión que les cobra cualquier tipo de banco”.

Angel Pacheco, servidor público
Del otro lado de la balanza está María del Refugio Calderón Ramírez, ama de casa, para quien el efectivo sigue siendo la única opción.
“Pues en efectivo, porque tarjeta nunca he tenido… no le sabría yo si la tuviera. Yo le digo a mi hija que si tienen confianza en tener tarjeta, que les depositen su dinero… pero le digo que yo no confiaría mucho”.

María del Refugio Calderón, ama de casa
Gerardo Medina Paz, guardia de seguridad, compartió esa cercanía con el dinero físico.
“En efectivo, porque es más rápido y no es tanto problema para que nos cobren, puede ser que intereses o puede ser que sea comisión”.
Aunque nunca ha utilizado tarjetas, el contexto actual lo hace replantearlo. “Claro, porque ahorita como está la inseguridad, no sabemos que tal persona está de un lado pueda llegar a que nos asalte”.

Gerardo Medina, guardia de seguridad
Desde otra perspectiva, Gloria Isabel Cervantes, visitante de Tijuana, encuentra en la tarjeta una forma de protección.
“Francamente, yo prefiero la terminal, tarjeta por seguridad… porque para mí es más seguro y práctico que traer el efectivo”, señaló.
Aun así, no rompe del todo con el dinero físico. “Sí, sí manejo efectivo, pero mínimo, cosas mínimas… para el cambio de un camión, para dar algún tipo de propina”.
Sobre el futuro de los pagos, plantea un punto medio. “Yo siento que deberían de manejar las dos opciones… porque aquella persona que no traiga tarjeta, pues puede pagar en efectivo, porque muchas veces también suele fallar las terminales”.
De esta manera, entre la practicidad, la costumbre y la desconfianza, el avance del dinero digital no solo enfrenta retos tecnológicos, sino culturales.

Gloria Isabel Cervantes, ama de casa