¿Adiós a las remesas tradicionales? El “mercado negro” y plan B de los migrantes ante medidas de Trump

 

Migrantes guanajuatenses analizan enviar remesas mediante terceros, criptomonedas y fintech ante las nuevas restricciones financieras impulsadas por Trump en Estados Unidos
Foto: Especial.

Los migrantes guanajuatenses buscan nuevas maneras de enviar sus remesas a México ante la orden ejecutiva de Trump: criptomonedas, cheques, efectivo o a través de terceras personas, ¿pero qué tan viable es esto?

Luego del anuncio de la Casa Blanca de la nueva orden ejecutiva nombrada Restoring Integrity To America’s Financial System, la cual busca endurecer las políticas financieras de Estados Unidos para los migrantes indocumentados, el envío de remesas al territorio mexicano se verá afectado.

Ante esto, el líder migrante de Irapuato, Francisco Soto, señaló que ya se realizan mesas de trabajo entre migrantes de estados como California y Texas para encontrar las mejores opciones en el envío de dinero desde Estados Unidos a Guanajuato.

Indicó que de los 40 millones de mexicanos que habitan en territorio estadounidense, únicamente el 10% están confirmados que residen de manera ilegal, por lo que ellos se apoyarán de los documentados para hacer llegar las remesas a sus familiares en México.

Francisco Soto, líder migrante, señaló que esperaran entre 60 a 90 días para decidir cuál estrategia utilizar para mandar remesas ante la nueva orden ejecutiva.

“De tal manera que queremos tomar esa ruta: que sean enviados por terceros, por familiares… ¿quién no conoce un amigo, un familiar que pueda ayudar a los migrantes? Eso está en análisis, pero no nos puede generar mucha incertidumbre, solo es poner atención en lo que vamos a hacer”, dijo.

Envío de remesas a través de terceros… más perjudicial que benéfico

Aunque dicha alternativa es viable, puede resultar perjudicial. De acuerdo con el especialista en Contaduría y Estrategias Financieras de la Universidad La Ibero León, Neftalí Toledo, podría estar sujeto a riesgos por no estar regulado y derivar en robos, extorsiones y pérdida del dinero.

Neftalí Toledo, especialista en Contaduría y Finanzas, explicó que las nuevas estrategias de los migrantes para enviar remesas podría derivar a un mercado negro.

“Si utilizamos canales terceros, como no habría como tal contratos, no habría seguridad de un espacio físico legal y por supuesto, son sujetos a que ese dinero no se entregue, a que se pierda… en fin, una serie de disposiciones que van surgiendo que no son las más adecuadas”, explicó.

Será dentro de 60 a 90 días máximo cuando los migrantes busquen la manera de mandar el dinero en caso de que el gobierno mexicano, el estadounidense, o las mismas instituciones bancarias, no brinden una solución a los connacionales en tema de remesas.

“Estamos buscando la mecánica para que no se genere de esto una incertidumbre y malestar en los migrantes que radican en Estados Unidos”, comentó Francisco Soto.

Plan B: uso de Tarjeta Bienestar o criptomonedas

El ingenio de los paisanos no se queda ahí, ante una política financiera y migratoria más exigente, buscan Plan B o hasta un Plan C para hacer valer su trabajo en el país vecino y que rinda frutos en sus tierras mexicanas.

“Tenemos otra opción: la Tarjeta Bienestar, la cual tiene el 2.2% de cobro de las remesas, que es nada comparado con lo que se le paga a las remesadoras comunes, que son de ocho dólares por cada mil dólares, hasta 12.50 por cada mil”, explicó el líder migrante.

El uso de nuevos canales que no son oficiales implican un riesgo para la persona que envía el dinero, en los cuales se pierde la trazabilidad al no poder monitorear las operaciones financieras, lo que provocaría un mercado negro.

“Seguramente habrá aplicaciones Fintech que no sean propias de Estados Unidos, que no utilicen los bancos tradicionales, sino que sean generados por terceros y sean medios para enviar dinero: pueden ser las criptomonedas u otras aplicaciones. Tendremos que ver en estos 60 días”, agregó el especialista.

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