Accidente, fe y un milagro cumplido
Al finalizar el año, la fe vuelve a reunir a decenas de familias en el santuario de Cristo Rey, donde las mandas se convierten en una forma de agradecimiento por favores que, aseguran, marcaron sus vidas.
Entre los visitantes se encuentra la familia Cabezas, proveniente de Sahuayo, Michoacán, quienes acudieron para cumplir una promesa luego de que el padre de familia, de 81 años de edad, lograra volver a caminar tras sufrir un fuerte accidente. Relatan que, después de una caída, los médicos les advirtieron que difícilmente recuperaría la movilidad, lo que llevó a la familia a aferrarse a la fe.
Durante semanas, el adulto mayor permaneció en cama, sin poder levantarse ni sentarse, mientras sus familiares buscaban alternativas para su recuperación. Fue entonces cuando decidieron encomendarse al Santo Cristo y prometer una visita de agradecimiento si su estado de salud mejoraba.
Hoy, el panorama es distinto. Acompañado de su esposa, hijos y nietos, el hombre camina apoyado en su bordón, un avance que su familia considera un milagro. Para ellos, regresar y cumplir la manda representa cerrar el año con gratitud y esperanza.
Historias como esta se repiten en estas fechas, cuando creyentes llegan no solo a pedir, sino a agradecer, convencidos de que la fe los acompañó en los momentos más difíciles y les permitió comenzar un nuevo año con vida, movilidad y familia reunida.