Fogones y resiliencia de María de Lourdes mantienen vivas las recetas comunitarias en San Cayetano en Abasolo

La cocinera tradicional de Abasolo preserva recetas como el atole de mezquite y el pico de gallo con xoconostle.
Sabiduría de abuelas y cocina de humo conquistan paladares desde Abasolo. Foto: Guadalupe Atilano

Desde muy temprano se enciende el fogón en el hogar de Ma. Lourdes Villalpando Celio, cocinera tradicional del municipio de Abasolo. Los campos de cultivo en la comunidad San Cayetano se inundan del aroma que desprenden las tortillas de harina “infladas” sobre el comal. 

El ruido del molcajete anuncia que la salsa de tomate ya está lista para acompañar el pico de gallo al que, además de jitomate, cebolla y chile serrano, ella le agrega xoconostle, un ingrediente que le cambia el sabor a esta receta culinaria. 

El rescate de la cocina tradicional es importante; cada municipio tiene algo que ofrecer, señaló Ma. Lourdes —Los invitamos a disfrutar de un taquito con pico de gallo, cecina del tendedero, salsa de molcajete y queso de rancho, directamente de Abasolo para el mundo—

Fogones y resiliencia de María de Lourdes mantienen vivas las recetas comunitarias en San Cayetano en Abasolo.

Pico de gallo con xoconostle, es una receta emblemática en la Comunidad de San Cayetano en Abasolo.
Foto: Guadalupe Atilano

Lulú, como le dicen de cariño sus familiares, aprendió a cocinar desde muy pequeña; ayudaba a su madre y a su abuela a preparar alimentos. De ahí aprendió muchas de las recetas que ahora preserva, como el atole del fruto del mezquite (arbusto emblemático de México).

—Es importante rescatar la sabiduría de los abuelos para que no se pierda. Yo creo que todo este conocimiento tiene que extenderse a más generaciones, principalmente a los niños — exclamó. 

Fogones y resiliencia de María de Lourdes mantienen vivas las recetas comunitarias en San Cayetano en Abasolo.

El atole del fruto del mezquite, Lulú lo bebía cuando era niña, ahora se lo prepara a sus hijos.
Foto: Guadalupe Atilano

En la comunidad de San Cayetano, bajo un pequeño tejado, rodeada de macetas florecidas y árboles frutales, se encuentra la cocina de Lulú. Desde aquí, ella compartió con Cuatro Noticias lo que representa ser cocinera tradicional:  —Para mí, la cocina representa un don de Dios—

Recomendó a quienes se dedican a la preparación de alimentos que lo disfruten: — Todas las personas que están en casa son cocineras tradicionales, porque mezclamos sabores y alimentamos a nuestras familias. Las invito a que cocinen con amor y a que compartan con quienes nos rodean—

Al degustar los platillos que prepara Lulú, es como si los sabores nos regresaran a la infancia y nos trajeran a la mesa a quienes ya no están.

Ejemplo que inspira a la acción

Además de la cocina tradicional, Ma. Lourdes es emprendedora; hace postres, chocolates, mermeladas, aretes y pulseras, mismos que vende en su casa o en festivales donde la invitan a participar, ya sea en el municipio o a nivel estatal. 

Ella se ha convertido en inspiración para otras mujeres de su comunidad; con su ejemplo invita a la acción, a superar obstáculos y a ponerle el corazón a todo lo que emprende.

Fogones y resiliencia de María de Lourdes mantienen vivas las recetas comunitarias en San Cayetano en Abasolo.

Ma. De Lourdes, expresa el amor a la cocina en cada receta “Cocinar es un don de Dios”.
Foto: Guadalupe Atilano

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