La gran prueba doble: el sacrificio familiar detrás de cada intento por ingresar a la UNAM
Más de 2 mil pesos gastaron algunos jóvenes y sus familias en traslados, hospedaje y alimentos para presentar nuevamente el examen de ingreso a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Este jueves se llevó a cabo la segunda jornada de aplicación para aspirantes a licenciatura, luego de que la institución determinara repetir la evaluación para algunos participantes tras detectar anomalías en los resultados del proceso realizado en línea.
Aunque este año la modalidad permitió presentar el examen vía remota para evitar gastos de viaje, la nueva aplicación llevó a jóvenes de diferentes estados a trasladarse para realizar nuevamente la prueba.
Alejandra Jiménez viajó desde Salamanca. A sus 31 años decidió retomar sus estudios y buscar un lugar en la carrera de Psicología, por lo que durante aproximadamente seis meses se preparó para el proceso de admisión.
“Las personas que estudiamos, pues igual no tenemos inconveniente en volverlo a presentar”, señaló.

Alejandra Jiménez, Aspirante de Salamanca. Con una inversión estimada de entre mil y mil 500 pesos en su traslado, Alejandra viajó desde Salamanca para presentar por segunda ocasión el examen de admisión a la UNAM en busca de un lugar en la carrera de Psicología.
Para presentar nuevamente la evaluación calculó un gasto de entre mil y mil 500 pesos.
Una situación similar vivió Fernanda García, quien llegó desde Zacatecas y estimó que su familia invertió más de 2 mil pesos para esta segunda ronda.
Más que el contenido del examen, reconoció que uno de los principales retos fue controlar los nervios y la incertidumbre de enfrentarse nuevamente a una prueba que ya había presentado.
“Me generaba mucha ansiedad pensar, ¿y si esta vez no paso? Pero luego entendí que si ya estudiamos y ya lo pasamos una vez, pues no deberíamos tener problema en volver a aplicarlo”.

Fernanda García, Aspirante de Zacatecas. Tras viajar desde Zacatecas y enfrentar gastos familiares superiores a los 2 mil pesos, Fernanda señaló que el mayor reto de esta segunda jornada fue controlar los nervios y la incertidumbre generada por la repetición de la prueba en línea.
Hospedaje y traslados elevaron los gastos
Para Gibran Martínez, aspirante originario de Querétaro, repetir el examen también significó modificar los planes familiares y destinar recursos que inicialmente no estaban contemplados.
Su familia tuvo que rentar un alojamiento desde un día antes para garantizar que pudiera llegar a tiempo.
“Al principio mis papás sí se molestaron, (no conmigo) sino con las decisiones de la universidad, porque pues ya estábamos viendo todos los del inicio a clases y pues sí tuvimos que rentar un Airbnb”.

Gibran Martínez, Aspirante de Querétaro. Gibran y su familia tuvieron que destinar recursos no contemplados y rentar un alojamiento por mil 600 pesos para garantizar su llegada a tiempo a esta nueva aplicación del examen de la UNAM.
Su hospedaje tuvo un costo aproximado de mil 600 pesos y, al sumar alimentos se calculó un gasto cercano a los 2 mil pesos.
Además, consideró que esta segunda evaluación tuvo un grado de dificultad distinto a la primera, ya que encontró más ejercicios y fórmulas en comparación con el examen anterior.
Anomalías llevaron a una nueva aplicación
Este año, la UNAM llevó su examen de ingreso a modalidad en línea para facilitar el proceso y reducir gastos; sin embargo, tras detectar un aumento atípico de aspirantes con más de 100 aciertos, algunos jóvenes tuvieron que repetir la prueba y asumir costos de traslado, hospedaje y alimentación que no tenían contemplados.
Aun así, los aspirantes aseguran que, después de meses de preparación, están dispuestos a presentar nuevamente el examen con tal de continuar su formación.