¿Mole de mango? El platillo que sorprende y atrae a miles al Festival del Mango en Pénjamo
Un mole preparado con mango, chilaquiles al estilo Magallanes, mermeladas artesanales y recetas heredadas por generaciones forman parte de la apuesta gastronómica con la que la comunidad de Magallanes buscará conquistar a más de 25 mil visitantes durante la sexta edición del Festival del Mango, que se realizará los próximos 18 y 19 de julio.
Lo que comenzó como un proyecto de desarrollo comunitario impulsado a partir de una invitación de la Universidad Politécnica de Pénjamo, hoy se ha convertido en uno de los eventos turísticos más importantes de la región, con una derrama económica estimada en 10 millones de pesos y una creciente presencia de migrantes que regresan a su tierra para participar en la celebración.
Del desarrollo local a un festival que atrae a miles
El representante de la asociación Pobladores Unidos por Magallanes, Camilo Troncoso Domínguez, explicó que el festival nació cuando la Universidad Politécnica de Pénjamo buscaba impulsar un polo de desarrollo local.
“Nos hacen una invitación para generar desarrollo local y pensamos en algo que no fuera para nosotros, sino para la comunidad. Ahí surge la idea de aprovechar el potencial que tenía Magallanes”, relató.

Camilo Troncoso, representante de la asociación pobladores unidos por Magallanes.
La respuesta superó cualquier expectativa. La primera edición fue planeada para mil 500 personas y recibió cerca de 4 mil asistentes. Posteriormente el crecimiento continuó hasta alcanzar los 22 mil visitantes en la edición anterior.
“Así como está creciendo, esperamos que lleguen unos 25 mil visitantes en los dos días”, señaló Troncoso.
El mole de mango, la estrella gastronómica
Aunque el mango es el protagonista, uno de los mayores atractivos del festival será la gastronomía tradicional de la comunidad.
José de Jesús Cendejas, integrante del comité organizador, destacó que esta edición estará enfocada en rescatar recetas que forman parte de la vida cotidiana de las familias de Magallanes.
“Hemos enfocado más a rescatar la cocina típica de la región de Magallanes, donde hay sabores que realmente se consumen todos los días y por lo mismo no les das tanta importancia”, explicó.

José de Jesús Cendejas, parte del comité organizador del festival.
Entre los platillos más representativos destaca el mole de mango, una receta que tradicionalmente se preparaba para ocasiones especiales.
“Para mí, el platillo más representativo es el mole de mango. Originalmente se hacía para las fiestas, era algo especial”, comentó Cendejas.
También se podrán encontrar chilaquiles estilo Magallanes, enchiladas tradicionales, cecina con chile negro, quesadillas y otros alimentos elaborados por cuatro cocineras tradicionales, además de productos derivados como mermeladas, dulces y salsas de mango.
Migrantes impulsan el crecimiento del festival
De acuerdo con los organizadores, en las primeras ediciones se contabilizaban alrededor de 400 migrantes, pero actualmente representan cerca del 17 por ciento de los asistentes, cuando anteriormente apenas alcanzaban el 3 por ciento.
“Las visitas antes eran principalmente en diciembre; ahora vienen específicamente para el festival y en cantidades similares”, explicó Camilo Troncoso.
Los migrantes provienen principalmente de California, aunque también se han registrado visitantes procedentes de Texas, Georgia y Missouri.
José de Jesús Cendejas destacó que incluso existen registros de cientos de boletos de avión adquiridos para asistir al evento.
“La asistencia de migrantes pasó de ser un 3 por ciento a un 17 por ciento. Sí creció mucho y eso genera que las familias regresen y permanezcan más tiempo en la región”, indicó.
Paisaje, arquitectura y sabor
Además de la gastronomía, los organizadores consideran que el éxito del festival radica en tres elementos: el paisaje natural, la arquitectura de cantera de la comunidad y la comida tradicional.
“La mayoría de la gente nos dice que lo que más le gusta es el paisaje, la arquitectura que todavía tenemos y el sazón de la comida”, afirmó Troncoso.
El festival también incluirá danzas de concheros, ballets folclóricos, la participación de la Banda de Música del Estado, talleres, actividades infantiles y muestras culturales para toda la familia.
Con una expectativa de 25 mil asistentes, una derrama económica cercana a los 10 millones de pesos y una creciente presencia de visitantes nacionales y migrantes, Magallanes se prepara para demostrar que en Guanajuato también se puede hablar de mango… y hasta de mole de mango.