Así se vivió el Festival de Jazz en Irapuato
Entre luces suaves, familias paseando, jóvenes descubriendo nuevos ritmos y música que invita a la calma, así se vivió este fin de semana la edición número 24 del Festival de Jazz de Irapuato, un evento que ha logrado consolidarse como uno de los más longevos y representativos de la región.
Para Mario Alberto Segoviano, de la Dirección de Promoción, Fomento Artístico y Cultural del IMCAR, esta edición tiene un sello especial: está pensada para todas las generaciones.
“Es un festival enfocado a la familia, a las juventudes y a las infancias. Queremos que se viva en un ambiente natural y muy familiar, impulsando a artistas locales, nacionales e internacionales”, señaló.
Durante el festival se presentaron agrupaciones con estilos completamente distintos, pero Segoviano afirma que esa diversidad es precisamente lo que enriquece la experiencia.
“No podría destacar a uno en específico. Cada talento es diferente y cada artista transmite emociones distintas, pero el jazz siempre genera tranquilidad y calma. Este festival busca ser una experiencia más orgánica, más de convivencia que solo un espectáculo”, señaló.
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La edición también incluyó la presencia de artistas gráficos que participan en el Festival Madonnari, cuya premiación se realizará este domingo en Las Pérgolas. “Hay muchos artistas irapuatenses este año, y vale la pena documentar su trabajo”.
El orgullo local es uno de los pilares del festival. Con 24 ediciones, asegura que Irapuato debe sentirse parte integral de esta celebración cultural. “Este festival es de la gente. Hay que preservarlo, difundirlo y venir a disfrutarlo. Incluso ya estamos pensando en la edición número 25”.
Los asistentes disfrutaron de actividades desde temprano, incluido un espacio de yoga, además de música y zona gastronómica por la tarde.
Segoviano reconoció el valor del parque como escenario de esta celebración. “Estamos muy agradecidos por las atenciones y por el personal que cuida este parque, que es una joya para la ciudad”.
Con música, arte y convivencia, el Festival de Jazz de Irapuato reafirma su propósito: ser un espacio donde la comunidad encuentra tranquilidad, identidad y motivos para reunirse año con año.