Felinos tropicales y primates, entre las especies más vulnerables al frío en el Zoológico

En el Zoológico, las especies tropicales y provenientes de zonas húmedas o cálidas se han preparado desde agosto para recibir el invierno.
Foto: Cortesía.

Mientras la ciudad se prepara para las mañanas heladas, en el Zoológico de León el operativo de invierno ya lleva meses en marcha.

El médico zootecnista Edmundo Parada detalló que algunas especies requieren especial atención debido a su poca tolerancia a los descensos bruscos de temperatura.

“Principalmente las especies tropicales y aquellas provenientes de climas áridos son las más vulnerables, ya que no están fisiológicamente adaptadas para enfrentar descensos marcados de temperatura”, explicó.

Los animales que requieren mayor vigilancia incluyen: felinos tropicales como jaguares o leopardos. Primates, especialmente los originarios de selvas húmedas. Aves exóticas provenientes de regiones cálidas.

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Estas especies dependen de sistemas de calefacción y espacios controlados para evitar enfermedades respiratorias como bronquitis y neumonía, las más comunes en esta temporada.

La preparación comienza desde agosto. “Revisamos instalaciones eléctricas, comprobamos calefactores y aseguramos el stock de focos de calor”, señaló. Este trabajo previo es clave para que los dormitorios estén listos cuando empiezan las primeras bajas temperaturas.

El personal también realiza adecuaciones para reducir corrientes de aire y ajusta los horarios de exhibición según las necesidades de cada ejemplar.

Para protegerlos, el zoológico mantiene dormitorios con calefacción especializada, placas térmicas, material de cama y puntos de refugio. “En los ejemplares no adaptados al frío, priorizamos que permanezcan en sus dormitorios con calefacción hasta que la temperatura ambiental sea adecuada para su salida”.

Además, se refuerzan actividades de enriquecimiento para evitar el estrés que puede provocar el encierro prolongado durante las mañanas más frías.

Todos los dormitorios cuentan con termómetros e higrómetros, lo que permite al personal evaluar cada día si las condiciones son seguras para que los animales salgan a exhibición.

“Contamos con un monitoreo diario por parte de cuidadores, supervisores y médicos veterinarios”. Si se detecta cualquier signo de discomfort, se evalúa al ejemplar de forma individual y, de ser necesario, también al grupo.

Aunque muchas especies tropicales son vulnerables, algunas han demostrado una capacidad de adaptación notable. “Los flamencos, a pesar de venir de climas cálidos, han mostrado una muy buena adaptación a las bajas temperaturas en León”.

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