Capacitación zapatera en León se desploma; de mil a 100 personas al año
La capital del calzado enfrenta una realidad que contrasta con su histórica vocación zapatera: cada vez menos personas buscan capacitarse en este sector, situación que refleja la crisis que atraviesa la industria local.
De acuerdo con Mario Plasencia Saldaño, presidente de la asociación civil de CIPEC destacó que el área como el pespunte, corte y montado ha registrado una caída constante en los últimos siete años.

“Llegamos a capacitar a más de mil personas al año en los municipios donde operaban las maquilas de calzado. Hoy, esa cifra se ha reducido drásticamente porque la demanda de las empresas ya no es la misma. Muchas han cerrado y otras atraviesan una situación irregular por las importaciones que golpean a la industria local”, explicó.
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Aunque León continúa identificándose como la capital mundial del calzado, la realidad es que gran parte de los productos que se comercializan provienen de importaciones, lo que ha reducido la necesidad de trabajadores especializados en este ramo. Esto ha provocado que muchos zapateros busquen alternativas en industrias con mayor estabilidad.

”Ciertamente la parte de calzado fue muy importante al inicio como el pespunte, corte, montado esa actividad ha ido en disminución porque vemos que la gente se interesa en otro tipo de oficios que son más demandados por la propia sociedad”, comentó.
Actualmente, la capacitación más solicitada se concentra en oficios como electricidad básica, fontanería, carpintería, reparación de celulares, tabla roca y costura, pero sobre todo en la automotriz, esta última vista como una evolución natural para quienes antes se dedicaban al pespunte de calzado.
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“Seguimos ofreciendo cursos de calzado, pero la gente se interesa más en otras áreas que responden a la demanda social y laboral. El sector automotriz, por ejemplo, ha absorbido a varios trabajadores que antes se formaban como zapateros”, señaló Plasencia Saldaño.
La asociación trabaja en coordinación con el gobierno municipal para identificar zonas con mayor necesidad de capacitación, particularmente en polígonos de desarrollo, comunidades rurales y colonias con alta vulnerabilidad.
El futuro del calzado leonés dependerá no solo de la tradición, sino de la capacidad de la industria para adaptarse y ofrecer condiciones laborales competitivas frente a un mercado cada vez más globalizado.