Braniff, boutique de dulces artesanales en Jalpa de Cánovas
En 2012, Jalpa de Cánovas fue nombrado pueblo mágico, lo que detonó el turismo en esa zona de Purísima del Rincón y dio oportunidad de crecimiento económico a los habitantes.
Con un empujón del Gobierno de Guanajuato al emprendimiento, nació Braniff, quien hizo mano de sus recursos como el membrillo y la nuez, para dar vida a diversos productos como licores y conservas. “Yo hago el licor de nogal y el licor de membrillo, con eso empiezo y los vendía en el museo, le pusimos Braniff en honor a Óscar Braniff ya que gracias a él tenemos nogaleras y membrilleras”, contó Ana Dolores Cabrera, Fundadora de Braniff.

Después llegaron las mermeladas de membrillo y zarzamora silvestre, dulces y mazapanes con once variedades, todos de nuez con otro ingrediente añadido: tamarindos naturales, chile y chamoy, salado y con un toque de brandi, tequila o ron. “Vienen personas de Australia, de Estados Unidos, Colombia, Venezuela, España, Inglaterra y hasta Grecia que nos dicen que les gusta nuestro producto”, señaló.
Ana Cabrera está en constante capacitación para ofrecer los mejores productos 100% artesanales al mundo, además es una mujer disciplinada, prueba de ello es que cadenas de supermercados la han buscado para ofertar sus productos Braniff, por eso ella es Imparable.

“Un negocio tan pequeño, hecho a mano, de un pueblo chiquito y que todo nació de cero, en un lapso tan pequeño y estar dentro del radar de Walmart y Sam’s Club para mí es un logro que nunca hubiera imaginado”, dijo gustosa.
El mejor consejo que Ana Cabrera tiene para los emprendedores y negocios de Guanajuato es hacer oídos sordos a los comentarios negativos, enfocándose en su producto o servicio. En unos años más, Ana Cabrera buscará convertir a Braniff en una fábrica artesanal referente en Jalpa de Cánovas para impulsar aún más el turismo en la región.

