¿Dónde se esconden los alacranes en la casa?

Aumentan picaduras de alacrán en Guanajuato; autoridades alertan sobre sus escondites y llaman a la prevención

Con la llegada de la temporada de calor, los casos de picaduras de alacrán en Guanajuato han comenzado a incrementarse, una tendencia que preocupa a las autoridades sanitarias. Tan solo en 2024, el estado registró más de 60 mil casos, siendo León el municipio con mayor número de incidentes. Este año, se espera que el calor extremo agrave aún más la situación, ya que los alacranes tienden a buscar refugio en las viviendas para protegerse del ambiente seco y caluroso.

En zonas urbanas y rurales, estos arácnidos encuentran numerosos escondites dentro de los hogares. Suelen ocultarse en grietas de paredes, marcos de puertas, pisos mal sellados, debajo de muebles, dentro de zapatos, entre la ropa guardada y detrás de cuadros o espejos. Las áreas menos frecuentadas del hogar, como sótanos, bodegas y depósitos, también son espacios ideales para estos animales. Incluso se han detectado en baños y cocinas, donde las rejillas de drenaje les ofrecen acceso desde el exterior.

“Los alacranes no atacan si no se sienten amenazados, pero su picadura puede ser peligrosa, especialmente en niños y adultos mayores”, explica el médico urgenciólogo Raúl Moreno, del Hospital General de León. En muchos casos, las personas son picadas durante la noche, cuando los alacranes salen de sus escondites y se cuelan en la ropa de cama.

Para evitar su presencia, las autoridades recomiendan revisar cuidadosamente zapatos y ropa antes de usarlos, sacudir las cobijas y sellar grietas en paredes y techos. También es importante mantener el orden y la limpieza, evitando acumulaciones de cartón, leña o escombros cerca de la casa.

En caso de picadura, se debe acudir de inmediato a un centro de salud, donde se cuenta con suero antialacránico. El tratamiento oportuno es clave para evitar complicaciones graves.

La Secretaría de Salud de Guanajuato continúa en campaña permanente de prevención y exhorta a la población a mantenerse alerta, sobre todo en los meses más calurosos. “No se trata de vivir con miedo, sino de tomar medidas sencillas que pueden salvar vidas”, concluye el doctor Moreno.

Con temperaturas que ya superan los 35°C en varios municipios, los alacranes se convierten en una amenaza silenciosa que puede estar más cerca de lo que imaginamos.

PATRICIA ROBLES

— No te pierdas