De un hobby a un negocio, la historia de Tiliches, manualidades en porcelana fría
Todo comenzó con la elaboración de piezas como parte de un hobby, sin imaginar que años después este pasatiempo se convertiría en una marca registrada de artesanías que se distribuyen a otros países.
Tiliches, es el nombre del emprendimiento de Magdalena Noriega González, madre de familia decidida a emprender con su pasatiempo favorito las manualidades.
“Cuando yo empecé en esto solo había revistas en ese tiempo, así empecé y echando a perder materiales. Había cursos, ahora con la tecnología hemos perfeccionado el método para renovarse y hacer nuevas tendencias”, explicó.
Los materiales usados en Tiliches son pasta, fécula de maíz, pegamento, cerámica y madera. Lo que se convierte en llaveros, plumas, aretes de elote, nopal, sandía, paletas, mago con chilito, (su producto estrella), así como macetas, joyeros, entre otras artesanías de cerámica decorativa.
Una decisión acertada para Tiliches, fue el haber obtenido el distintivo Marca Guanajuato, pues a través de este, Magdalena fue vinculada a una incubadora para cimentar a su emprendimiento.
Desde 2019 Tiliches comenzó de manera formal y Marca Guanajuato ayudó con la difusión de sus productos en ferias y bazares especializados en artesanías.
“Ya tengo clientas de EU, trabajo en bazares, en el arco de la calzada, ahí anda mucho extranjero, como chinos y japoneses y ellos son nuestros mayores compradores”, explicó Magdalena.
Tiliches no ha caminado solo, su mayor soporte ha sido la familia, principalmente las hijas de Magdalena, con la aportación de ideas, innovación, producción, difusión en redes sociales y la administración de este negocio.
Magdalena Noriega González ha sido una mujer constante y dedicada con sus manualidades, prueba de ello es que hoy sus artesanías llegan a otras latitudes, por eso ella es IMPARABLE.
“Más que nada que sean perseverantes que no se desanimen, porque uno si se pone triste porque va bien emocionado llevándose su mercancía a los puestos y la gente regatea. Va a haber muchas piedritas en el camino, pero hay que saber saltarlas para llegar a algo”, aconsejó.