Regreso a clases impulsa ventas de la industria del calzado hasta un 60%
El inminente regreso a clases representa mucho más que la compra de uniformes para las familias; para la industria del calzado en Guanajuato, es un auténtico salvavidas económico. Durante esta temporada, las ventas de zapatos escolares y tenis blancos acaparan el mercado, brindando liquidez de emergencia a un sector que en los últimos años no ha logrado recuperar su producción ni estabilizar sus fuentes de empleo.
Debido a los requerimientos y códigos de vestimenta en los planteles educativos de nivel básico, el calzado tradicional escolar domina los aparadores. Juan Carlos Cashat Usabiaga, presidente de la Cámara de la Industria del Calzado en Guanajuato (CICEG), señaló que durante esta temporada hay un incremento importante en la colocación de estos modelos, con repuntes que superan el 60 por ciento.
Esta explosión en la demanda convierte al inicio del ciclo escolar en una de las épocas más esperadas por los comerciantes locales. En términos de volumen de ventas y flujo de consumidores, el gremio equipara estas semanas con fechas clave de alta rentabilidad, como el fin de año y el Día de las Madres.

Juan Carlos Cashat Usabiaga, presidente de la CICEG, destacó que la alta demanda generada por el nuevo ciclo escolar representa un respiro económico vital para mejorar el flujo de efectivo en la cadena comercializadora. Foto: Cuatro Noticias
Un respiro para la cadena de producción
Más allá del comercio al por menor, el impacto positivo de la temporada busca permear a las fábricas que han enfrentado un panorama adverso por la falta de pedidos y la competencia desleal.
El líder zapatero destacó la urgencia de aprovechar esta inercia comercial para oxigenar económicamente a toda la línea de valor. “Esperamos que esta temporada no sea la excepción y ayude a los primeros eslabones de la cadena, que son nuestros clientes comercializadores, para mejorar un poco los temas de flujo de efectivo”, detalló Cashat Usabiaga.
Este balance de ventas altamente positivo genera un fuerte impacto económico que busca amortiguar la prolongada crisis de la manufactura local, brindando a los empresarios el capital necesario para mantener a flote sus operaciones frente a los retos de cierre de año.