¿Tus aves de corral jadean? El peligro oculto del golpe de calor que podría acabar con tu producción de huevo
Las altas temperaturas representan un riesgo para las aves domésticas y de granja, debido a que su capacidad para regular la temperatura corporal es limitada.
“A diferencia de los humanos, las aves no sudan. Su principal mecanismo para liberar el calor es el jadeo y algunas zonas del cuerpo donde tienen menos plumas, como las patas o partes de la cabeza”, explicó José de Jesús Barroso, médico veterinario y docente de la Universidad La Salle Bajío.
Las aves mantienen una temperatura corporal más alta que la de los humanos, entre 40 y 42 grados centígrados, por lo que tienen poco margen para disipar el calor cuando la temperatura ambiental aumenta.
Esta característica hace que muchas especies sean más sensibles a las olas de calor, especialmente aves domésticas como gallinas, gallos o pollos de acuerdo con el médico veterinario Jesús Barroso.
Señales de alerta: Cómo identificar el estrés térmico
El especialista alertó que cuando el calor supera la capacidad de regulación del ave, se produce estrés térmico, una condición que puede ser mortal si no se atiende.
“Cuando el rango entre el calor que genera el cuerpo del ave y el que hay en el ambiente se desequilibra, su temperatura empieza a subir a niveles peligrosos y eso puede provocar la muerte”.
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Señales de que un ave está sufriendo un golpe de calor:
• Jadeo constante
• Extender las alas para tratar de disipar calor
• Permanecer inmóviles o aletargadas
• Debilidad extrema o colapso
“Si vemos un ave en estas condiciones se trata de una emergencia total y debe llevarse inmediatamente a una clínica veterinaria”, advirtió.
El impacto en la economía: ¿Por qué baja la producción de huevo?
El impacto de las altas temperaturas no solo afecta la salud de las aves, sino también la producción en granjas avícolas.
“Una gallina de postura puede producir en promedio un huevo al día o dos cada tres días, dependiendo de la raza. Pero cuando hay demasiado calor pueden poner menos huevos, huevos de menor tamaño o incluso dejar de producir”, detalló.
El docente de La Salle indicó que en escenarios extremos las aves de una granja incluso podrían morir, por lo que muchos productores implementan sistemas de ventilación, cortinas o ventiladores para mantenerlas frescas.
“Es indispensable que tengan agua fresca diariamente y que el recipiente se lave todos los días, porque con el calor pueden crecer microorganismos peligrosos”, explicó.
También señaló que algunas especies requieren recipientes para bañarse y refrescarse, aunque estos deben ser distintos a los de consumo, ya que el agua donde se bañan puede contaminarse.
¿Cómo ayudar a las aves silvestres en sequía?
Durante periodos prolongados de sequía las aves silvestres también pueden verse afectadas por la falta de agua.
“Podemos auxiliar a las aves silvestres colocando bebederos poco profundos, de uno o dos centímetros, y si son grandes colocar algunas piedritas para que puedan posarse mientras beben agua”, explicó el médico veterinario quien recomendó evitar recipientes de plástico, ya que se calientan demasiado con el sol y el agua pierde su función de refrescar a las aves.
“Con acciones simples podemos ayudar a que estas especies se mantengan hidratadas y continúen con su ciclo biológico”.
