Tras más de 40 años de historia, ‘Mamá Coneja’ cierra sus puertas y deja un vacío en sus clientes

La tienda tradicional de León, 'Mamá Coneja' con más de 40 años, cerró de manera sorpresiva, dejando un vacío entre sus clientes
Foto: Especial

Sin avisos, sin despedidas y de un día para otro. Así cerró sus puertas la tradicional tienda “Mamá Coneja”.       

Un establecimiento con más de cuatro décadas de historia que se convirtió en referente por su venta a granel, sus hierbas medicinales y el trato cercano que ofrecía a generaciones de familias.

El local abrió con normalidad un miércoles, cerró más temprano de lo habitual y al día siguiente ya no volvió a levantar la cortina. Desde entonces, los clientes que por años compraron ahí siguen preguntando qué pasó.

María del Rocío relató que el cierre tomó por sorpresa a vecinos y compradores frecuentes. “Fue de repente. Todavía un día abrieron, cerraron temprano y al siguiente ya no abrieron. No dijeron nada. Fue sorpresa para todos, incluso yo creo que hasta para los que trabajaban ahí”, comentó.

Recordó que “Mamá Coneja” se distinguía por vender productos a granel, lo que permitía a las personas comprar desde 10 o 20 pesos.

Checa esto:Comprar a granel ¿ahorro real o resistencia al cambio en tiempos de inflación?

“Vendían de todo: especias, cereales, hierbas medicinales. Ahí compraba las cosas para el ponche, hojas para tamales, plantas para los tés. Lo que la gente buscaba lo encontraba, y si no lo vendían por kilos, aquí sí podías comprar poquito”, explicó.

Además del surtido, el trato era parte esencial de su identidad. Algunos trabajadores llevaban décadas ahí, prácticamente desde su fundación.

“Eran personas que tenían muchísimos años trabajando. Ya últimamente contrataron muchachitos, pero antes eran empleados de toda la vida”, añadió.

Sin embargo, en los últimos meses la tienda mostraba señales de desgaste. “Ya no tenían todo lo que buscaba la gente, estaba menos surtida, se veía más opaca. Ya no era igual que antes”, señaló.

Por su parte, Matilde Gómez Vázquez, ama de casa y clienta desde hace décadas, acudió recientemente con una lista en mano sin saber que ya no podría comprar ahí.

Venía por jengibre y chía para hacer agua fresca. También compraba frijol de soya y plantas curativas. Todo eso es bueno para la nutrición”, compartió.

Matilde aseguró que frecuentaba el negocio desde que se casó y formó su familia. “Toda mi vida vine aquí. El trato era muy amable. Es una tienda buena por lo que venden, cosas que te hacen bien para tu salud”, expresó.

Incluso su hija, Betty Martínez, trabajó en el lugar durante dos años, donde aprendió sobre el uso de plantas medicinales.

“Les preguntaban para qué servía cada planta y ellas ya sabían explicar en qué ayudaba. Aprendían mucho”, recordó.

Actualmente, el cierre deja no solo la necesidad de buscar otra opción comercial, sino también un sentimiento de nostalgia.

“Se siente raro pasar y que esté cerrado. Mucha gente todavía pregunta si ya no abrieron. Pues ahora a buscar otra opción, pero no es lo mismo, no es la misma atención”, lamentó.

Hasta el momento, se desconocen las razones oficiales del cierre. Lo que sí es claro es que “Mamá Coneja” no solo vendía productos a granel: vendía tradición, cercanía y una forma distinta de consumir, más accesible y comunitaria.

— No te pierdas