‘Tierrita blanca’, tradición peligrosa para mujeres embarazadas
¿Recuerdas haber escuchado sobre la “tierra blanca”?
Esa que venía en una pequeña bolsa y se vendía en algunos tianguis del Bajío, especialmente ligada a la fe y a los antojos de mujeres embarazadas.
Pues detrás de esa tradición se esconde un riesgo grave para la salud: su consumo puede ser altamente peligroso.
Así lo advirtió Julio García, gineco-obstetra, jefe del servicio de Ginecología en el Hospital Regional del ISSTE en León y vicepresidente del Colegio de Ginecología y Obstetricia de León, quien alertó que estudios realizados a este producto también conocido como “tierrita de San Juan de los Lagos” han encontrado presencia de arsénico y plomo, metales pesados que dañan tanto al organismo de la madre como al desarrollo del bebé.
“Son componentes que pueden afectar el desarrollo de la gestación, dañando tanto la salud de la madre como la del bebé. Incluso en pequeñas cantidades, el arsénico y el plomo pueden provocar pérdidas del embarazo, alteraciones neurológicas como retraso en la capacidad intelectual, problemas psicomotores y hasta muertes fetales”, explicó.
El médico señaló que, aunque no se ha comprobado científicamente ninguna propiedad benéfica, la “tierrita” se consume de manera libre en la región, sin dosis establecidas, lo que agrava los riesgos.
“El problema mayor es que no hay control de las cantidades ni certeza del contenido. En los análisis aparecen como trazas, pero incluso esas pequeñas cantidades pueden dañar”, agregó.
El consumo de esta tierra se asocia principalmente a mujeres embarazadas, quienes, debido a cambios fisiológicos normales, pueden desarrollar antojos extraños hacia productos no alimenticios. Este fenómeno se conoce como “pica”.
“Durante los primeros meses del embarazo hay alteraciones en la percepción del sabor. Algunas mujeres sienten preferencia por sustancias como tierra, cal o incluso piedras. Es algo fisiológico, pero cuando se dirige hacia productos sin valor nutritivo y con componentes dañinos, ahí es donde está el problema”, afirmó.
En el Bajío, la “tierrita de San Juan” ha sido vista incluso como un producto “milagroso”, influenciado por las creencias religiosas de la región. Su textura es descrita como terrosa y su sabor, difícil de precisar: algunas mujeres lo comparan con semillas y otras aseguran que ayuda a aliviar las agruras durante los primeros meses de gestación.
Sin embargo, el especialista reiteró que esto no está demostrado. “Puede ser una percepción subjetiva, pero no hay evidencia médica de que realmente ayude”.
Julio García, enfatizó que no existe ningún sustituto alimenticio que replique de manera segura lo que las mujeres creen obtener con esta tierra. En cambio, recomendó acudir con profesionales de la salud, quienes pueden prescribir tratamientos seguros para aliviar síntomas comunes como náuseas o agruras.
“Hay productos como la magnesia que ayudan a controlar estas molestias sin poner en riesgo el embarazo. No hay necesidad de recurrir a prácticas riesgosas. Ningún médico puede recomendar el consumo de la tierrita blanca. No tiene beneficios comprobados y sí riesgos graves por su contenido de arsénico y plomo”, concluyó.

Foto: Tv4