Te digo como recuperar el equilibrio tras los excesos decembrinos

Tras las fiestas, especialistas recomiendan hábitos graduales y actividad física para recuperar el equilibrio sin dietas estrictas
Foto: Especial.

Tras las cenas navideñas, los brindis y los días de descanso, es común que muchas personas inicien el año con algunos kilos de más.

Sin embargo, especialistas advierten que el verdadero riesgo no está en disfrutar la comida, sino en cómo se enfrentan las semanas posteriores a las fiestas.

“Es normal que en diciembre se presente un aumento de peso, incluso de dos o hasta tres kilos, debido al exceso de comida, alcohol y al sedentarismo”, explicó Andrea Dueñas, nutrióloga de la Universidad de La Salle Bajo.

La especialista señaló que uno de los errores más comunes es esperar al inicio del año para “ponerse a dieta”, cuando en realidad los cambios pueden comenzar de inmediato. “La salud no tiene vacaciones. No nos va a esperar a que inicie el año o termine el fin de semana”, afirmó.

Además, enfatizó que no se trata de prohibiciones ni de restricciones extremas, ya que estas generan ansiedad y suelen abandonarse en poco tiempo. “Las dietas muy estrictas se dejan en máximo tres meses y, en la mayoría de los casos, el peso se recupera”.

En lugar de ello, recomendó cambios graduales y sostenibles, como aumentar poco a poco el consumo de frutas y verduras, reducir bebidas azucaradas y mantener la actividad física.

Además, llamó a no enfocarse únicamente en el número de la báscula. “Lo importante es la composición corporal, cómo nos sentimos, si dormimos mejor, si tenemos más energía o menos inflamación”.

La nutrióloga también alertó sobre normalizar síntomas como dolores de cabeza frecuentes, fatiga extrema, insomnio o mareos, ya que pueden estar relacionados con enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión o colesterol alto. Por ello, recomendó realizar chequeos médicos al menos una vez al año, especialmente si existen antecedentes familiares.

Finalmente, subrayó que las fiestas decembrinas deben disfrutarse, pero con conciencia. “La comida también es convivencia y emoción. Disfrutar sin excesos nos ayuda a evitar culpas y a retomar el equilibrio de una manera más sana”.

Porque después de la cena de Navidad, el verdadero propósito no es castigarse, sino cuidar la salud todos los días del año.

— No te pierdas