Sheinbaum cierra la puerta a intervenir en Nicaragua; respalda abstención ante OEA

México rechaza intervenir en Nicaragua y frena presión de EU desde la OEA
Foto: Gobierno de México.

La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la abstención de México en la Organización de los Estados Americanos (OEA) frente a la iniciativa impulsada por Estados Unidos para convocar a cancilleres y analizar acciones ante la crisis política de Nicaragua.

La mandataria cerró además la puerta a que su Gobierno intervenga en los asuntos internos del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, al sostener que la política exterior mexicana está obligada a respetar los principios constitucionales de no intervención y autodeterminación de los pueblos.

“Va más allá de si estamos de acuerdo o no”, afirmó Sheinbaum al defender la posición adoptada por México ante el organismo interamericano.

México se queda al margen de ofensiva en la OEA

El Consejo Permanente de la OEA aprobó el miércoles, con 29 votos a favor, uno en contra de Brasil y la abstención de México, convocar a una reunión de ministros de Relaciones Exteriores para discutir la situación de Nicaragua y las posibles acciones del organismo.

La resolución fue promovida por Estados Unidos en medio de la presión internacional sobre Managua después de que Ortega afirmara en julio que en Nicaragua no volvería a haber elecciones para que la oposición pudiera disputar el poder.

El representante mexicano ante la OEA, Alejandro Encinas, justificó la abstención al considerar que la crisis interna nicaragüense no constituye una amenaza para la paz o la seguridad hemisférica.

“Enmarcar una crisis política interna como amenaza a la seguridad hemisférica no necesariamente contribuye a resolverla”, advirtió Encinas.

El diplomático sostuvo que esa vía puede “generar dinámicas de confrontación, profundizar el aislamiento” y abrir la puerta a medidas que provoquen una mayor desestabilización.

Encinas advierte riesgos de escalar conflicto

México argumentó que la OEA podría exceder sus facultades si aborda la crisis nicaragüense desde una perspectiva de seguridad, particularmente porque Nicaragua dejó de pertenecer al organismo en 2023.

Encinas alertó también sobre la falta de claridad respecto de las medidas que podrían discutirse en la reunión de cancilleres.

“México está dispuesto a participar constructivamente en estos esfuerzos”, afirmó, pero advirtió que no puede acompañar una convocatoria cuyo alcance y posibles consecuencias “no están suficientemente delimitados”.

La representación mexicana planteó privilegiar el diálogo, la diplomacia y las soluciones pacíficas, sin abandonar la defensa de los derechos humanos y de elecciones auténticas.

Sheinbaum descarta intervenir con Ortega

Sheinbaum sostuvo este jueves que la abstención mexicana no debe interpretarse como un respaldo político al Gobierno de Ortega, sino como la aplicación de los principios constitucionales que rigen las relaciones internacionales de México.

Al ser cuestionada sobre la posibilidad de establecer un diálogo directo con Ortega para atender la crisis, respondió: “No, no tendríamos por qué”.

La Presidenta insistió en que la actuación de México no puede depender de las posiciones personales de los funcionarios, sino de las obligaciones constitucionales en materia de política exterior.

Con esa posición, México queda fuera del amplio bloque de 29 países que respaldó elevar el caso de Nicaragua a una reunión de cancilleres, mientras sostiene que la crisis debe permanecer en el terreno político, diplomático y de derechos humanos y no convertirse en un asunto de seguridad hemisférica.

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