SAPAL descarta contaminación en agua de León y defiende parámetros de cloración
La ciudad de León esta lejos de padecer una situación similar a la que vive la zona metropolitana de Guadalajara con la crisis de agua contaminada, afirmó Enrique de Haro Maldonado, Director del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado (SAPAL).
De acuerdo con la para-municipal con el fin de conocer las características del recurso y se compra un pozo existente se evalúa el volumen y calidad de agua; si no cumple con ambos requisitos, se rechaza la compra.
Mientras que en el caso de las exploraciones de nuevos pozos, aunque existe un margen de incertidumbre por la perforación de los pozos inactivos se obtienen datos clave sobre la calidad del agua y la profundidad del nivel freático, lo que permite perforar con una base sólida sobre el tipo de agua que contiene.
Aunque existan análisis previos si el agua de un nuevo pozo no cumple con los estándares de calidad exigidos, se descarta por completo y no se conecta a la red de agua potable.
“Sí, nosotros estamos trabajando, tenemos 22 plantas de tratamiento en las cuales todas trabajan y están en perfecto funcionamiento y parte de los que nos revisan en este caso el consejo es que se esté invirtiendo bien el dinero en las plantas, pozos, y garantizar que es un producto de calidad”, compartió.
Aunque no se han registrado quejas por agua contaminada, aseguró que se han levantado reportes donde el principal descontento es el excedente de cloro, lo que calificó como “una percepción del cliente”.
“Para nosotros hay un parámetro, hay un número que nos revisa la Secretaría de Salud y lo debemos de cumplir y es probable que a algún ciudadano le parezca que es alto, pero yo lo debo de cumplir para garantizar el derecho”, señaló
Como parte de las acciones preventivas, SAPAL también trabaja en la renovación de las redes de agua potable y alcantarillado. En el caso del agua potable, se han reemplazado todas las tuberías que ya cumplieron su vida útil de 30 a 32 años, las cuales no representan un peligro directo para la población.
Por el contrario, las tuberías de alcantarillado sí son un riesgo ciudadano, ya que su deterioro provoca socavones graves donde han caído vehículos.
Para solucionar esto, se han realizando fuertes inversiones en infraestructura. El año pasado, se lograron sustituir 44 kilómetros de alcantarillado y 23 kilómetros de agua potable.
La estrategia financiera para estas acciones dispone de un programa de obra total de 941 millones de pesos.

Enrique de Haro Maldonado, Director del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado (SAPAL)