San Felipe planta historia en la nueva Ruta de la Independencia
El municipio se convierte en pionero del proyecto Sombra de Libertad, que busca reproducir el histórico capulín blanco bajo cuya sombra Miguel Hidalgo redactó las cartas de intimación en 1810.
San Felipe planta historia
“Venimos a plantar un símbolo, un símbolo de vida, de esperanza y sobre todo de libertad.”
Fueron las palabras de la alcaldesa Saraí Lepe Monjaras al finalizar el evento, desde un podio instalado a unos metros del Parque DIF, donde se sembró el primer descendiente del árbol qué atestiguó al Padre de la Patria en los albores de la independencia.

Saraí Lepe Monjaras – Presidenta Municipal de San Felipe, Guanajuato.
Foto: Jorge Rodríguez.
El origen de la iniciativa
La idea nació de la asociación Manos Unidas de Guanajuato A.C.. Su presidente, Pedro Chacón Díaz, visitó la Hacienda de San José de Llanos y, al conocer la historia del capulín blanco, tuvo la iniciativa de reproducirlo y sembrar sus descendientes a lo largo de la Ruta de la Independencia.
El árbol original, con más de 300 años de vida, se encuentra en esa hacienda del municipio de Guanajuato capital. Bajo su sombra, el 27 de septiembre de 1810, Hidalgo redactó las cartas de intimación dirigidas a Juan Antonio de Riaño, documento que pedía la entrega pacífica de la plaza de Guanajuato.
“Lo más importante es que vio escribir bajo su sombra a Hidalgo esas cartas de intimación,” recordó Chacón, subrayando el valor histórico del árbol. Equiparándolo incluso con el simbolismo e importancia, que tiene el “árbol de la noche triste” en la identidad nacional.

Pedro Chacón Díaz – Presidente de la asociación Manos Unidas de Guanajuato A.C.
Foto: Jorge Rodríguez.
La voz de la historia
“Debemos ser libres, debemos ser independientes… es la primera vez que se habla de la mexicanidad,” señaló el cronista del municipio de San Felipe, Rigoberto Servín Hernández.

Rigoberto Servín Hernández – Cronista del municipio de San Felipe, Guanajuato.
Foto: Jorge Rodríguez.
Su cita es un parafraseo del contenido de las cartas de intimación redactadas por Hidalgo, donde por primera vez se tiene constancia de un documento que deja entrever la necesidad de una identidad mexicana. Y fue el mismo “Padre de la Patria” quién lo escribió.
Ciencia y preservación
La tarea de reproducir el árbol recayó en la Universidad de Guanajuato, Campus Irapuato-Salamanca, donde estudiantes y maestros trabajaron durante cuatro años de experimentación con distintas técnicas de reproducción.
El esfuerzo dio como resultado tres clones genéticamente idénticos mediante esquejes y 80 individuos más a través de semilla.
El capulín blanco (Ehretia latifolia), especie nativa del Bajío y hoy en peligro de extinción, se convierte así en un puente entre la memoria histórica y la preservación biológica.
Una ruta marcada en piedra
En su calidad de presidenta de la Asociación de Autoridades Locales de México, A.C. (AALMAC), la alcaldesa de Moroleón, Alma Denisse Sánchez Barragán, articula a los municipios interesados en sumarse a esta nueva Ruta de la Independencia.
El objetivo es que los árboles sean sembrados cerca de las 260 cabezas de águila en cantera, diseñadas por el escultor Tomás Chávez Morado en 1960, que recorren diez estados desde Dolores Hidalgo hasta Chihuahua.
Se dice “cerca” porque no en todos los sitios donde están las estelas existe espacio suficiente; por ello, se busca que los ejemplares se planten en parques, escuelas o ubicaciones próximas. Además, no todas las cabezas de cantera sobreviven hoy, lo que añade un reto a la preservación de esta memoria.
“Se comunica a los cronistas, los cronistas lo hacen saber al ayuntamiento y se vota en cabildo,” explicó Sánchez Barragán, confirmando que ya hay municipios en Guanajuato y otros estados interesados en participar.

Alma Denisse Sánchez Barragán – Presidenta Municipal de Moroleón, Guanajuato y Presidenta de la Asociación de Autoridades Locales de México, A.C. (AALMAC).
Foto: Jorge Rodríguez.
El simbolismo de esta siembra entrelaza el pasado y la historia con la preservación biológica para las futuras generaciones.
Y Guanajuato se coloca a la vanguardia: sembrando raíces en la historia y asegurando frutos para las nuevas generaciones de Mexicanos.
¿No es acaso sembrar un árbol también sembrar identidad y futuro?