Salamanca se ilumina con la devoción al Señor del Hospital en Semana Santa
En el corazón de Salamanca, la Semana Santa no solo se vive, se construye con manos artesanas y se fortalece con historias de fe que atraviesan generaciones.
Desde la elaboración de tapetes monumentales hasta la llegada de peregrinos, la ciudad se convierte en un escenario donde la devoción y la cultura convergen.
Una tradición que se hereda con la cera
Para Marco Antonio Ramírez Gómez, artesano salmantino, la Semana Santa representa mucho más que una temporada alta: es la continuidad de un legado familiar.
“Nos dedicamos al trabajo desde hace cuatro o cinco generaciones… hemos trabajado la cera en sus diferentes modalidades”, explicó, al destacar que forma parte de la quinta generación dedicada a este oficio.

Durante estos días, su labor ha sido clave en la iluminación del recorrido del Señor del Hospital. “Realizamos la colocación de velas para iluminar todo el camino desde el templo de San Agustín hasta el santuario”, detalló sobre el tapete monumental dirigido por el artesano Esteban Rafael.
Además, destacó que la afluencia de visitantes no solo responde a la fe, sino también al interés por conocer las tradiciones locales.
“Nos visitan muchísima gente de Irapuato, Valle, Juventino Rosas, Villagrán, Cortazar… vienen con devoción, pero también a conocer la cultura de Salamanca”.

Marco Antonio Ramírez Gómez, artesano salmantino
Peregrinaciones que comienzan de madrugada
Este Miércoles Santo marca uno de los momentos más esperados: la cercanía con la imagen del Cristo Negro.
“Empieza la peregrinación… muchas familias caminan durante horas en la madrugada para llegar al santuario. Desde las cinco o seis de la mañana comienzan las visitas y se extienden todo el día”, explicó el artesano.
A la par, Salamanca se prepara para otros eventos emblemáticos como la Procesión del Silencio, considerada una de las más importantes de la región, así como la expoventa de artesanías que se mantendrá hasta el domingo.

María Juana Mendoza Ruiz, originaria de Juventino Rosas
La fe que camina y agradece milagros
Entre los visitantes se encuentra María Juana Mendoza Ruiz, originaria de Juventino Rosas, quien llegó al santuario impulsada por la fe y el agradecimiento.
“Venimos porque somos católicos y tenemos fe en el Señor del Hospital… hoy es cuando bajan la imagen y la vemos más de cerca”.
Relató que su hijo sobrevivió a un accidente grave tras permanecer en coma durante ocho días.

“Gracias a Dios y al Señor del Hospital, mi hijo regresó sin ninguna secuela… le dio otra oportunidad de vivir”, expresó mientras lágrimas deslizaban sus mejillas.
Aunque en otras ocasiones realizaba el trayecto a pie, ahora acude en familia para seguir cumpliendo su promesa. “No se cansa uno de darle gracias a Dios por todos los beneficios recibidos”.
Más que una celebración, un encuentro colectivo
Las actividades continuarán durante toda la semana, incluyendo la tradicional bajada de la imagen para acercarla a los fieles y fortalecer el vínculo espiritual de la comunidad.
Mientras tanto, en cada vela encendida, en cada paso de los peregrinos y en cada historia compartida, Salamanca reafirma que la Semana Santa es, ante todo, un encuentro entre la fe, la tradición y la identidad colectiva.