Restaurantes llenos, artesanos sin gran venta
POR: TANIA BARBA.
En San Miguel de Allende, Guanajuato, las fiestas patrias representan una época dorada para la industria turística. Hoteles y restaurantes lucen al tope, con reservaciones agotadas y mesas repletas.
Alejandro Frías, mesero de un restaurante en el centro, lo resume así: “¿Cuánta gente esperan que llegue? El triple de lo normal”. Mientras que en un día común atienden entre cinco y ocho mesas, este 15 de septiembre la cifra se dispara. “Por turno, unas 30 o 40 mesas”, cuenta entre risas. Y aunque reconoce que es una jornada intensa, distingue la diferencia entre festejos: “Siento que el 2 es así como más comida, y el 15 es más bebida y crudeada”.
Sin embargo, no todos los sectores celebran la misma bonanza. Para los comerciantes de artesanías, el grito de independencia no es su mejor temporada. Grecia Serrato lo explica: “Esperamos que nos vaya muy bien, pero la verdad no tenemos esperanzas porque ahorita las ventas han estado un poco tranquilas”.
Las razones, asegura, son claras: “La mayoría de las personas vienen más que nada por las fiestas… vienen a festejar el grito de independencia más que a comprar”. Y es que, para ellos, el verdadero repunte llega semanas después. “Las temporadas altas empiezan a finales de octubre, noviembre y diciembre… la gente viene a pasar Día de Muertos porque está increíble y muy bonito”.
Luis Vázquez, también comerciante, coincide: “Es una época bonita porque viene bastante gente, pero normalmente las fechas más fuertes son para el 2 de noviembre, que es cuando es más codiciado San Miguel”.
Las cifras lo demuestran. “Un día del 15 son 100 personas en la tienda… ¿y un día del 2? Doscientas”, ejemplifica.
Así, mientras los restaurantes y bares celebran una de sus jornadas más lucrativas del año, los comerciantes aguardan con paciencia: saben que su verdadero festejo llegará en noviembre, cuando el Día de Muertos los convierta en protagonistas.